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Minuto a minuto lo que pasó en Rivadavia

Las crónicas de los partidos que comenzaron en la noche del sábado, por la séptima jornada. Finoli Finoli (foto) goleó sorprendiendo a La Peña. ¿Qué tal?

NUEVO ENVASE 6
ISÓTOPOS DE ALBUQUERQUE 4

Quién la tiene más grande

Sobre un terreno todavía encharcado por la lluvia de las últimas horas, los Isotopos de Albuquerque debieron comenzar el encuentro con seis jugadores. Con las piernas en la cancha y las miradas puestas en la entrada de Riva, hacían lo posible por contener los ataques de Nuevo Envase mientras aguardaban por la llegada de los compañeros hasta ese entonces ausentes. A los tres minutos, y como consecuencia de la inteligencia y la paciencia con las que su equipo explotaba la ventaja numérica, Lucas Rodríguez abrió el marcador mandando, con la cara interna de su pie derecho, la pelota al segundo palo del arco defendido por el otro Rodríguez: Martín, el arquero de Albuquerque. Lejos de refugiarse atrás, los Isótopos jugaban con un temerario 3-1-1. Lucas Bulacio, un todocampista, les disputaba el medio a tres rivales, y no le iba para nada mal. Un remate suyo, lejano, dio en el palo y se metió en el arco de Emiliano Paz para convertirse en el inesperado empate. A pesar del golpe, Nuevo Envase no perdió ni la cordura ni la tranquilidad y recuperó la ventaja pagando con la misma moneda: un tiro lejano surgido del botín de Fabián Acevedo. El tercero no se haría esperar y llegaría gracias a un derechazo cruzado de Lucas Rodríguez. El orgullo y la osadía movían a los Isótopos, que no se resignaban a aceptar la derrota. Queriendo demostrar quién la tenía más grande, Franco Verga abandonó la zaga y, con pelota dominada, remontó la cancha por el lateral derecho. Ya en territorio enemigo, definió con precisión para dejar a los suyos a tiro del empate. En la siguiente, Verga volvió a encarar, buscó el desborde y tiró un centro raso para que Cristian “el Kun” Bulacio empujara a la igualdad, pero el agua enlenteció el recorrido de la pelota permitiendo que Emiliano Paz se recompusiera. Nuevo Envase había dejado de pensar el partido, que se había convertido en un frenético ida y vuelta. Bien cerrados atrás, los Isótopos apelaban a las corridas heroicas de los Bulacio. Era el mejor momento de los de Albuquerque, aunque la falta de personal les impedía ser demasiado optimistas. Un remate de Matías de Lucía tras una serie de paredes con Lucas Rodríguez obligó la estirada del arquero Isótopo. El rebote cayó en los pies de Marcos Espelet, quien, con toda la tranquilidad del mundo, esperó, hizo pasar de largo a un rival y definió a placer para el 4 a 2 favorable a Nuevo Envase con el que ambos equipos marcharían al descanso.
En el entretiempo los Isótopos sumaron un séptimo jugador. “¡Vamos a dar vuelta esto!” gritó Fernando Sáez y sus compañeros respondieron siendo superiores durante los primeros minutos. Sin embargo, Lucas Rodríguez marcaría el tercero en su cuenta personal y estiraría la ventaja. Parecía partido liquidado. Los Bulacio no estaban tan de acuerdo y lo hicieron saber: el “Kun” marcó el tercero en una jugada confusa y Lucas convirtió el cuarto gracias a un zurdazo que se metió junto al palo derecho del arquero. Transcurridas ya tres cuartas partes del partido, siempre en inferioridad numérica, los Isótopos volvían a ponerse a uno del empate. Estaban dadas las condiciones para el golpe contra golpe y los equipos no defraudaron. Marcos Espelet la picó desde muy lejos sobre el cuerpo de Martín Rodriguez y estuvo a pocos centímetros de hacerse con el mejor gol de la tarde: la pelota se fue besando el palo; El “Kun” Bulacio respondió con un tiro libre peligrosísimo; Emiliano Paz evitó el empate al imponerse en un mano a mano contra Lucas, el otro Bulacio, y Lucas Rodriguez sentenció el partido marcando su cuarto gol, el sexto para Nuevo Envase. Los Isótopos de Albuquerque siguieron metiendo, corriendo y jugando, pero ya no quedaba tiempo para los milagros. 6 a 4, un merecido triunfo para Nuevo Envase.

La figura:
Lucas Rodríguez: Cuatro goles y mucha inteligencia para explotar las ventajas concedidas por el rival.

INTOCABLES 6
LOS BORBOTONES 1

Le tiró Flores

Una de las claves del buen momento que atraviesa Intocables está dada por la predisposición de sus jugadores a sacrificarse por el bien del equipo. Pregúntenle, si no, a Matías Darugna, quien en los instantes previos al pitido inicial, mientras los demás hacían los movimientos precompetitivos, barrió con un secador el agua acumulada en las cercanías del arco que ocuparía su arquero, el gran “Bachi” Cordero, durante el primer tiempo. Otra de las claves es, sin lugar a dudas, el magnífico presente de Facundo Corradi. Pocos minutos después del inicio, el 9 Intocable convirtió en el 1 a 0 la primera que tuvo. El equipo sensación de la Copa tuvo un arranque intimidante que conmovió a todos; a todos menos a Juan Argonz, lateral izquierdo Borbotón, que respondió de inmediato con un remate ligeramente desviado. En seguida, Matías Auce primero, mediante un gran remate atajado por Maximiliano García, y Facu Corradi después, tras una definición sutil que rebotó en el primer palo y recorrió la línea de gol, tuvieron la chance de estirar la ventaja. Finalmente, una buena jugada de Carlos Romano arrastrando rivales por la izquierda puso la pelota en los pies de Paco Saltalamacchia. El 5 Intocable asistió a Corradi y éste no tuvo problemas para convertir el segundo. En el mejor momento Borbotón, Intocables esperaba bien parado y amenazaba en la contra con la velocidad de Romano y Auce, y la contundencia de Corradi. Los Borbotones movieron el banco realizando dos cambios que los hicieron crecer en el partido. Del otro lado, Romano ganaba cada vez más protagonismo en el juego ofensivo y “Bachi” Cordero no se cansaba de arengar a los suyos incitándolos a presionar. Sólo hizo silencio cuando tuvo que volar para despejar a córner un nuevo remate de Argonz. En los últimos minutos del primer tiempo Auce, Corradi y Saltalamacchia, que había conquistado el mediocampo, estiraron la diferencia a 5 goles. De esos 5 tres habían sido obra de Corradi, que estaba teniendo una actuación memorable. Cuando todos los presentes no hacían más que tirarle flores al goleador, Juan Flores le tiró con todo y lo dejó tendido y dolorido sobre el sintético de Rivadavia. Por precaución, Corradi sería sustituido y tendría que mirar desde afuera la segunda mitad.
Ajeno al resultado y todo lo que sucedía más allá de los límites de la cancha, “Bachi” Cordero parecía ser el único que mantenía la intensidad del primer tiempo. Seguía arengando, seguía gritando y su figura se agigantaba tras cada intervención. En una jugada de poco peligro, bajó un remate rival con el pecho y se ganó la reprobación del banco Borbotón. Poco tiempo después, un tiro libre ejecutado por Auce se desvió en un defensor para convertirse en el 6 a 0. Un remate cruzado de Darugna pudo haber sido el séptimo, pero se perdió cerca del arco defendido por García. El “Paragua González”, que había ingresado por el lesionado Corradi, desplegaba su magia y manejaba las riendas creativas de un equipo que comenzaba a perder concentración. El palo salvaría el invicto del arco de “Bachi” Cordero cuando repeliera una definición sutil y cruzada de Pablo Bartolomei. Fue un aviso. En la siguiente, Lucas Puggioni empujó un pase de la muerte y marcó el del honor para Los Borbotones. Se jugaban los minutos finales y Corradi, que hacía rato se había sacado los botines, le daba un beso a una (cerveza) rubia en el banco de suplentes. Alguno de los espectadores presentes se atrevió a decir (así, como quien suelta un rumor) que a fuerza de hacer goles el 9 Intocable había conseguido el auspicio de Quilmes.

La figura:
Facundo Corradi: Contundente. Un tiempo le bastó para definir el partido. Salió antes del entretiempo por un golpe. Esperemos que no sea nada.

GORDOS 0
MANCHESTER MATAMBRE 5

Desesperados por el Matambre

Gordos es uno de los equipos que mejor entienden la cancha de ocho. Las rotaciones constantes en las que participan todos sus jugadores hacen que, exceptuando al arquero, sea imposible encasillar a cualquiera de ellos en una posición determinada. Sin embargo, a pesar de esta virtud, muy temprano en el partido quedó en evidencia que el rigor defensivo y la dinámica ofensiva de Manchester Matambre lo convertían en un escollo difícil de superar. Juan Kwist fue el primero en quedar mano a mano con Cristian Mardelward. En su intento desesperado por achicar, el arquero Gordo se pasó de largo, pero alcanzó a desviar la pelota con su pie izquierdo. Santiago Fuentes completó la acción defensiva despejando cerca de la línea de gol. Mariano Mur volvió a probar y a complicar a Mardelward con dos remates lejanos. El primero se volvió venenoso por el suelo mojado y fue desviado por el arquero; el otro pasó rozando el palo por el lado de afuera. Nicolás Arhia, con un remate ligeramente desviado, y Agustín Olaechea, con dos disparos controlados por Ariel Pérez, emparejarían la cuenta de los merecimientos. Mariano Mur, el más peligroso de Manchester hasta ese momento, probó una vez más de larga distancia y obligó a Mardelward a dar un rebote largo que ninguno de sus compañeros supo aprovechar. Olaechea empezaba a pisar fuerte en el mediocampo. Tras una de tantas recuperaciones, puso un pase lejano en los pies del “Colo” Vulcano y fue a buscar la devolución, pero el “Colo” prefirió rematar con poco ángulo y Ariel Perez, el 1 Matambre, controló sin inconvenientes sobre el primer palo. Un tiro libre ejecutado por Kwist estuvo a punto de romper el cero, pero fue contenido por Mardelward luego de desviarse en la barrera. En la siguiente, Marcos Schwidt cabeceó un pase bombeado sobre el cuerpo del arquero Gordo y puso el 1 a 0 para Manchester Matambre. Los Gordos pudieron haberlo empatado de inmediato, cuando Damián Filomeni remató una pelota cedida por Vulcano. Ariel Perez tuvo que esforzarse para desviar a córner. En la respuesta, Mauricio Prado se sacó a un defensor de encima por banda derecha y puso el 2 a 0 con un remate alto que se coló entre Malderward y el primer palo. Los Gordos, que habían hecho un buen primer tiempo, se dejaron ganar por los nervios. La lesión de Santiago Fuentes había precipitado el ingreso del único suplente. Una tarjeta azul a Facundo Prioletto los obligaba a jugar el resto del partido con un hombre menos.>
En el inicio del segundo tiempo, Juan Kwist emprendió un contragolpe con pelota dominada. Moviéndose sin pelota, sus compañeros captaron la atención de los defensores Gordos. Kwist aprovechó los espacios, enfiló hacia el arco y marcó el tercero tocando con precisión junto al cuerpo del arquero. Con ventaja numérica y en el resultado, Manchester comenzó a jugar con la desesperación de los Gordos: esperaban bien parados atrás y salían a toda velocidad y con mucho espacio. Una buena combinación entre Kwist y Prado, con taco incluido del primero y definición del segundo, estuvo cerca de convertirse en el cuarto. Respondió Nico Arhia con un tiro libre que, tras ser desviado por el guante de Pérez, reventó el travesaño. El mediocampo se había convertido en una zona de paso. Ambos equipos llegaban; Manchester era el que creaba mayor peligro. El palo en tres oportunidades y los defensores y el arquero Gordos en otras tantas se encargaron de evitar el cuarto gol Matambre. Una jugada organizada por Vulcano y Olaechea permitió a Arhia cabecear sin marca, pero Perez defendió con éxito el invicto de su arco. Lo hizo una vez más al imponerse en el duelo ante Matías Tapia. A esa altura, los Gordos merecían el descuento tanto como Manchester el cuarto. Los primeros no lo conseguirían; los segundos sí, nuevamente en los pies de Juan Kwist. Con el partido 4 a 0, Matías Daher empalmó de aire una pelota que se abría hacia el costado derecho picando suavemente. Su remate, cruzado, preciso y potente, se coló en el ángulo derecho de Mardelward para convertirse en un golazo que merecía televisación. Con el partido liquidado, los Gordos buscaban el del honor y hacían que el 1 Matambre se luciera una y otra vez. En una decisión precipitada, el árbitro, que había tenido una buena labor, juzgó que Arhia no tuvo intenciones de jugar la pelota y le mostró la roja por una falta de atrás que bien pudo haber sido castigada con una tarjeta amarilla. Los Gordos, con seis, siguieron buscando el del honor, pero no pudo ser. Fue 5 a 0 para Manchester Matambre.

La figura:
Juan Kwist: Dos goles, vértigo y velocidad. El mejor en un ataque que funcionó a un nivel alto.

CQC 1
EL REJUNTE DE LOS JUEVES 4

Por los Porotos

En un duelo de necesitados, por la segunda fecha de la Ego Bar A-1, se enfrentaban dos equipos que habían perdido en el debut: CQC y El Rejunte de los Jueves. Mermado por las bajas, el último campeón presentó algunas novedades llamativas en la formación, entre las que se destacaba la posición de Maxi Corrado, que abandonó el mediocampo para jugar en el fondo, compartiendo zaga con Neri Barriola. A los pocos minutos de iniciado el encuentro, Mauro Dell´Acqua dispuso de una chance inmejorable para abrir el marcador, pero perdió con José Peirano, el arquero de CQC, que volvió a imponerse tras el rebote, en el segundo remate. “Poroto” García volvió a llevar peligro al arco de José Peirano con un remate que se complicó luego de picar sobre el piso mojado. El partido iba perdiendo claridad y el último campeón, algo nervioso, comenzaba a acumular faltas, asistido por la propensión del árbitro a señalar como faltas roces propios del juego. Varios minutos después, Sergio Peirano tuvo la primera clara para CQC en mucho tiempo. Su disparo fue despejado a córner por Daniel Orte, quien hasta entonces no había sido exigido y que tuvo que volver a intervenir tras un nuevo remate de Eduardo Souto. En el área de enfrente, José Peirano, que mostraba inseguridad pero no dejaba de ser efectivo, contuvo primero un disparo de Manuel Balbuena y atrapó después un tiro de Ramiro Diez que en el camino se había desviado en Neri Barriola.
Gastón Romera se mostró más activo en el comienzo de la segunda etapa. El nivel de ambos equipos levantó y bastaron unos minutos del complemento para que generaran más chances de las que habían tenido en toda la primera mitad. José Peirano tuvo inconvenientes para contener un tiro libre del Rejunte. En la siguiente, “Poroto” García estrelló un remate en el palo, y en la respuesta Paulo Poggi se perdió la oportunidad de abrir el marcador a favor de CQC tras una gran jugada colectiva. Romera seguía siendo lo mejor de Caiga. Sus combinaciones con Pablo Iturralde comenzaban a hacer estragos por la banda izquierda. En uno de esos avances, llevaron la pelota de izquierda a derecha hasta los pies de Maxi Corrado, que remató ligeramente desviado. Cuando daba la impresión de que CQC dominaría hasta el final, Manuel Balbuena se escapó de su marca y quedó frente a José Peirano. El arquero despejó como pudo, Balbuena tomó el rebote y en el segundo intento lo superó con un remate alto, pero Neri Barriola despejó en la línea mediante un cabezazo providencial. Cerca del área de enfrente, Romera simuló una caída y el árbitro detuvo el juego para amonestarlo. Los jugadores del Rejunte reclamaron penal, ya que los Caiga estaban al límite con las faltas. El árbitro, con razón, no sancionó la pena máxima, que no se haría esperar demasiado. En una acción posterior que sería crucial para el desenlace del encuentro, CQC sumó la séptima falta y Neri Barriola vio la segunda amarilla. Víctor Torres asumió la responsabilidad y cambió el penal por gol. Con la tranquilidad que le daba la ventaja y el hombre de más, el Rejunte encontró los espacios que le permitirían ampliar la diferencia. Una buena pared entre Mauro Dell´Acqua y “Poroto” García terminó con este último definiendo de emboquillada por sobre la cabeza del arquero. En la siguiente, “Poroto” desbordó por izquierda y le cedió el tercero a Balbuena. Para el cuarto Miguel Ruival le puso la firma a una linda jugada colectiva. CQC descontó desde el punto penal. Paulo Poggi fue el encargado de cobrar la pena máxima. Su tiro, muy ajustado, pegó en el palo y entró rompiéndole el invicto a la valla defendida por Orte. No fue consuelo, pero sí un merecido premio para Poggi, que se había mostrado muy activo desde su ingreso al terreno de juego. Fue 4 a 1 para el Rejunte, que puede permitirse soñar con dar pelea arriba.

La figura:
“Poroto” García: Marcó un muy lindo gol y fue el que más se lució en un partido por momentos deslucido.

REAL BAÑIL 2
EL POINT 7

Three Points

El Point puso primera y arrancó con todo. El primer ataque terminó en un córner y el centro, enviado al área por Gabriel Iannone, encontró la cabeza de Rafael Caballero. Su cabezazo se perdió en las alturas, por encima del travesaño. El hombre de ataque de Real Bañil, Diego Ordoqui, respondió con un puntinazo que se fue cerca del palo. Su compañero, Mauro Agostino, volvió a avisar con un tiro libre que rozó la parte superior del travesaño. El encuentro ganaba en intensidad. Los Albañiles habían contrarrestado el entusiasmo inicial del Point, que volvió a merodear la apertura del marcador mediante un remate fuerte de su número 10, Pedro Gonzalez, que fue desviado a córner por Cristian Ruiz Sánchez. El arquero Albañil no respondió de la misma manera a un remate lejano de Leandro Sánchez. La pelota, que le llegó por lo alto y sin demasiada fuerza, se le escurrió de entre las manos y cayó en los pies de González, que tocó al medio para que Iannone empujara al gol. El empate llegó de inmediato. Esta vez el que no dio la talla fue David “el Mono” Pérez, arquero Point, que no opuso mayor resistencia a un tiro libre ejecutado por Ordoqui. El error afectó la confianza del “Mono” y, en la siguiente, no agarró la pelota cuando tuvo la oportunidad de hacerlo y le dio a Ordoqui la posibilidad de volver a convertir. No pudo hacerlo. Era el mejor momento de los Albañiles. Ordoqui solo complicaba a toda la defensa Point, atraía las marcas y abría espacios que sus compañeros intentaban aprovechar. Leonardo Santos estuvo cerca con un remate lejano y, en un tiro libre sancionado en el borde del área, el propio Ordoqui movió para Agostino, quien, en lugar de buscar el arco, la picó al segundo palo para la entrada en carrera de Nicolás Verón. La defensa del Point estuvo atenta y despejó el peligro. Sería lo último del Bañil en la primera parte. El Point tendría tiempo para marcar dos goles. El 2 a 1, un tiro lejano de Caballero que se desviaría en un defensa rival. Iannone se encargaría de convertir el 3 a 1 con el que marcharían al descanso.
Luego del penal sancionado por acumulación de faltas que el “Mono” Pérez le detuvo a Ordoqui y de un tiro libre ejecutado por Santos que despejó a córner, el trámite del encuentro recuperó la tónica del final del primer tiempo y el dominio volvió a ser del Point. Un derechazo cruzado del gran Pedro Rodríguez supuso el 4 a 1. A pesar de la desventaja, Ordoqui mantenía su actitud de disputarlas todas, pero Rafael Caballero lo marcaba muy bien. Para colmo, Sebastián Martínez empalmó de aire una pelota que picaba por ahí. Su remate adoptó un efecto venenoso y se fue cerrando hasta clavarse junto al palo izquierdo de Ruiz Sánchez. Real Bañil descontó por intermedio de Ezequiel Bustamante. Cuando parecía que todas las llegadas del Point iban a terminar en gol, el palo le negó el suyo a César Arce, que a pesar de no anotar tuvo un buen desempeño. En seguida, Rodríguez marcó el segundo en su cuenta personal y puso las cosas 6 a 2. Santos tuvo la oportunidad de descontar desde el punto penal, pero la fama de ataja penales que se había ganado el “Mono” Pérez ayudó a que solito la tirara por encima del travesaño. El destino quiso que el partido terminara con un penal para el Point. Eduardo Boontra tomó la pelota y lo cambió por gol. Hizo justicia: un partido con tantos goles no podía terminar sin que el 9 del ganador hiciera el suyo.

La figura:
Pedro González: Sus dos goles sirven como excusa para destacarlo en un equipo en el que la figura fue el funcionamiento colectivo.

ASTON BIRRA 5
JUVENTUD CRISTIANA 3

Los goles estaban afuera

Corrían los minutos, se acercaba la hora del pitido inicial y la intriga que invadía a los espectadores que se habían acercado a Rivadavia tomaba, en todos ellos, la forma de una misma pregunta: ¿cómo afectaría el funcionamiento de Aston Birra la ausencia de su DT? Sus jugadores, que estaban dispuestos a honrarlo con una gran actuación, encadenaron las primeras tres chances claras del encuentro. Los ayudaba, es cierto, el hecho de que Juventud Cristiana hubiera comenzado el partido con un hombre menos. A pesar de la inferioridad numérica, Juventud tuvo su oportunidad cuando un tiro libre ejecutado por Marcelo Vázquez se fue rozando el ángulo. Sebastián Gorozo respondió con un gol convertido con su mano. Rápido de reflejos, el árbitro lo anuló. Unos minutos más tarde, Esteban Borras se esforzó para alcanzar en el área un pase que se iba largo luego de que la pelota hubiera picado sobre el suelo mojado. Su puntazo sorprendió a Santiago Suárez y se convirtió en el 1 a 0. Una barreara mal colocada le permitió a Franco Morales ampliar la ventaja gracias a un tiro rasante que se coló junto al primer palo. Sebastián Gorozo, a la salida de un córner, puso el 3 a 0. Parecía que Juventud iba a pasarla mal esa noche y Marcelo Vázquez, que minutos atrás había aguantado la pelota ante cuatro rivales, se dejaba ganar por los nervios y se iba de partido. Otro tanto hacía Oscar Curbeti, a quien podrían haberle mostrado la roja en más de una ocasión. La acumulación de faltas devino en un penal favorable a Aston. Sebastián Gorozo se detuvo frente a la pelota. Daba la impresión de que si convertía, el partido terminaría ahí, pero le erró al arco y propició la reacción Cristiana. El primer descuento llegó desde el punto penal, en los pies de Lucas Ruarte. Antes de que finalizara el primer tiempo, Ruarte desbordó y cedió para Vázquez, que definió fuerte y raso. Preocupado por el andar del equipo, “Pete” Grondona ajustó las marcas y comenzó a proyectarse en ataque. Lo más destacado en este apartado fue un tiro libre que peteó desde mitad de cancha. La pelota pasó rozando el palo; fue la última del primer tiempo.
Aston aprovechó el entretiempo para ajustar las ideas y encaró el complemento con la tranquilidad que no había mostrado en la primera etapa. En Juventud, el límite entre el entusiasmo y el nerviosismo se había vuelto difuso, por lo que era lógico y esperable que los Birra gozaran de las mejores chances. Un remate lejano de Leandro Peña puso en aviso a los Cristianos. En la siguiente, Esteban Peirano reventó el travesaño. Una jugada comandada y culminada por él terminó en un remate demasiado elevado. Todo era de Aston, pero Vázquez fabricaría y encontraría el espacio para patear al arco. La pelota superó a Mauricio sequeira, rebotó en un palo, rebotó en el otro y salió. Con el arco a su merced, Lucas Ruarte dispuso de la más clara del partido, pero su remate violento se topó con el travesaño. Tras el rebote, Oscar Curbeti consiguió, finalmente, introducir la pelota y decretar el empate parcial a 3. Decidido a proteger lo que tanto esfuerzo le había costado conseguir, Juventud Cristiana se refugió cerca de su arquero. Tratando de convertir en algo positivo la frustración que los invadía por el partido que estaban dejando escapar, los Birra salieron a buscarlo. Un remate lejano de Peña supuso el 4 a 3. “Pete” Grondona estuvo cerca de conseguir el quinto desde el punto penal, pero Santiago Suárez voló hacia su izquierda de forma magistral y despejó la pelota hacia el córner. Cuando el partido se moría, Juan Ringelmann, recientemente ingresado, marcó el quinto con un remate cruzado que rebotó en el palo más lejano antes de inflar la red. En el festejo inauguró la serie de títulos a pedido gritando a los cuatro vientos que “los goles estaban afuera”.

La figura:
“Pete” Grondona: Uno de los mejores líberos de la Copa. Por momentos lo dejan demasiado solo, pero siempre se las arregla para quedar bien parado. Sabe con la pelota y se suma bien al ataque cuando el partido pide que lo haga.

LOS MISMOS DE SIEMPRE 5
SPORTIVA FC 3

Fiesta cumpleañera

Los mismos de siempre y Sportiva Fc se enfrentaban en la cancha de Rivadavia en el primer partido de playoff de la categoría. Sportiva FC fue quién comenzó mejor el encuentro. A los 8 minutos Alejandro Coronel, arquero de LMDS, impidió la apertura del marcador. Y luego, dos minutos más tarde, volvió a salvar a su equipo. Cosa que no pudo hacer a los 12, cuando Mauro Bertuzzi conectó de cabeza un córner y puso el 1 a 0 para Sportiva. Promediando la primera parte, el travesaño negó el segundo tanto, y en la jugada posterior, Jonathan García empató para Los mismos de siempre. Luego, el encuentro se hizo de ida y vuelta, pero se fueron en igualdad al descanso.
En la segunda parte Sportiva FC golpeó primero, a los 5 minutos, de la mano de Eduardo Vistalli, y puso el 2 a 1. LMDS comenzó a empujar y promediando la etapa complementaria, llegó el empate, a través de Martín Quero. Con el empujón anímico, tomó las riendas del partido y se acercaba a la victoria. A los 17 minutos Maximiliano Leiva, de penal, puso el 3 a 2 para LMDS, y luego se refugió para cuidar el resultado. Sobre la hora, el árbitro pitó penal para Sportiva FC, por acumulación de faltas, y Eduardo Vistalli se encargó de cambiarlo por gol.
Sorprendentemente, luego del saque de media cancha, Maximiliano Leiva le pegó al arco y marcó el 4 a 3 agónico para LMDS, con total responsabilidad del arquero rival. Ya en tiempo de descuento, y de contra, Martín Quero liquidó el partido y puso el 5 a 3 definitivo.

La figura:
Maximiliano Leiva: Cuando iban a penales, una avivada hizo que su equipo gane el partido. Aportó dos goles y tuvo un merecido festejo de cumpleaños.

FINOLI FINOLI 5
LA PEÑA 1

Ganó con amplitud

Finoli Finoli y La Peña se hacían presentes por el encuentro válido de la Categoría C. Los primeros fueron quienes comenzaron manejando el encuentro, ya que en los escasos minutos que corrían podría haberse adelantado en el marcador. Sin embargo esto ocurriría antes de llegar a los 5 minutos, cuando Mariano Destéfano, arquero de La Peña, introdujo la pelota en su propia valla, luego de un córner ejecutado desde la zona izquierda. Luego del primer tanto, La Peña se paró mejor y rápidamente pudo llegar al empate, gracias a Luciano Verellén, que definió cruzado y por bajo, imposible para el arquero. A pesar de ello, Finoli Finoli volvió a manejar el trámite y antes de irse al descanso, volvió a marcar en dos oportunidades: primero con Fernando Díaz, y luego, con otro gol en propia meta.
En la segunda etapa, Finoli Finoli sacó el pie del acelerador y reguló los esfuerzos. Tuvo la oportunidad de estirar la ventaja con un penal, pero el balón dio en el palo. Sin embargo, nada parecía inquietar al dominador del encuentro, ni siquiera su rival, que poco podía hacer. Sobre el cierre del encuentro, Fernando Díaz marcó en dos oportunidades para sentenciar el partido, que ya estaba liquidado. Fue 5 a 1.

La figura:
Fernando Díaz: Fue el jugador que más despierto estuvo a la hora de definir y capitalizar rebotes. Anotó todos los tres goles que su equipo marcó.

 

DEMONIOS SPORT 1
REAL CÓLICOS 0

 

Endiablado

Demonios Sport y Real Cólicos cerraban la jornada de sábado con un encuentro que prometía. Los primeros minutos Demonios fue quien empujaba más, aunque con mayor actitud que juego y claridad. Si bien el partido era entretenido, no eran muchas las chances de gol. Mejor dicho, escazas. Promediando la primera etapa, Real Cólicos pudo salir del apuro del rival, y tuvo las primeras aproximaciones, de la mano de Facundo Cabrera y Julio Prezioso. Aunque en ambas áreas, fallaba la puntería. Sobre el cierre del primer tiempo estuvo la más clara y fue para Demonios Sport, que si no fuera por el arquero rival, se hubiese ido al entretiempo en ventaja gracias a Lucas Romero.

En la segunda parte, el partido levantó temperatura. Comenzaron a friccionar en cada dividida y además, el diálogo entre jugadores de un equipo y otro era constante. A pesar de ser peleado, aparecieron algunas oportundades de gol. Primero Martín Tifner, arquero de Demonios, salvó un disparo de Prezioso. Y luego, fueron los de rojo quienes casi se ponen en ventaja en dos jugadas consecutivas. La fricción hizo que se cometan faltas y llegue la séptima a favor de Real Colicos, pero Prezioso desvió su disparo por el palo derecho del arquero. Sobre el final, cuando los de blanco eran más, llegó la sétima infracción para Demonios Sport, y Emanuel Luna fue quien marcó el gol de la victoria.

 

La figura:
Facundo Cabrera. A pesar de que su equipo perdió, en un juego tan friccionado, fue quien más claridad tuvo. Se destacó por su salida limpia desde el fondo y sus pisadas llenas de magia.

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