Está aquí
Home > Deportes > EL FUTBOL LLORA POR LA MADRE QUE LO PARIO

EL FUTBOL LLORA POR LA MADRE QUE LO PARIO

Falleció la mujer que engendró al más grande de todos los tiempos, por lejos. Se nos fue Doña Tota. Y si llora El Diego, llora el fútbol todo…

Lo puso sabiamente el relator Juan Casero en su perfil de facebook: “Nosotros los futboleros……con que palabras podríamos despedir a la MUJER que nos entregó desde su vientre al mejor jugador del mundo de todos los tiempos…….Doña "Tota"…..gracias a ud, millones y millones de personas fueron felices viendo a su pibe deleitarnos con la redonda. No se que palabras podremos encontrar los futboleros para despedirla Doña Tota…..pero ud, nos hizo ver a DIOS disfrazado de jugador y eso es impagable. Que en paz descance…..y muchas gracias !!”

Murió Doña Tota, la mamá del 10 y pasión del 10. Tenía 81 años. (Clarín)

En el país de Diego Armando Maradona quizás no haga falta decir que ella, nacida como Dalma Salvadora Franco y rebautizada para siempre por su hijo como "Doña Tota", era la madre del Diez.

Desde 2003, una afección cardíaca la tenía a mal traer. Fue internada entonces, en diciembre del año pasado y en junio de este año. Hoy sábado tuvieron que volver a ingresarla en el Sanatorio Los Arcos, pero desde hacía días su salud se había complicado.

"Lo único que le pido a Dios es que no me la lleve, que nos dé otra oportunidad de poder verla en casa, de poder comer con ella, de poder tomar mate con ella, darle un beso. Lo único que le pedimos a Dios es eso: ojalá que los médicos hagan un milagro, se los pido de corazón", había rogado Diego tras la última internación de su madre. Hoy Doña Tota falleció con el Diez en pleno vuelo hacia Buenos Aires.

Sus ruegos no alcanzaron. "Mi madre es el amor más grande, por ella soy capaz de matar", había confesado alguna vez este hijo pródigo, paradigma de "la vieja no se toca".

Doña Tota era parte de Diego. Y si Diego fue adorado como un Dios, ella jugó también el papel de una virgen profana. En 1993, y a pesar de sus duros cuestionamientos a la iglesia católica, Diego llevó a Doña Tota a una audiencia con el papa Juan Pablo II.

Junto con Claudia Villafañe –la madre de sus hijas– Doña Tota fue el sostén de Maradona en los momentos más dificiles. Y si Diego alguna vez se lamentó por la falta de diálogo con su padre, la relación con su madre era lo opuesto. Doña Tota llevaba sangre de inmigrante del sur de Italia.

Si la vida y el fútbol le había dado fama, dinero y poder, Doña Tota fue para Diego el refugio a donde regresar. La mesa con el mantel del hule y los ravioles del domingo fueron mucho más valiosos que lo que el fútbol le dio.

Y tanto fue el amor por su madre que a su primera hija, como no podía ser de otra manera, la llamó también Dalma –luego llegaría Gianina–.

Fue una mañana calurosa de domingo, a las 7:05 del 30 de octubre de 1960, cuando Dalma Salvadora parió a uno de los más grandes. Fue en el policlínico de Lanús, cerca de Azamor y Mario Bravo, donde los Maradona se instalaron al llegar de Esquina, Corrientes.

En esa casa de Villa Fiorito, Dalma y Don Diego criaron a sus cinco hijos. El Diez fue el mayor de los tres hermanos varones –Eduardo y Lalo–.

Meses atrás, Diego había confesado su dolor y le había rogado a Dios por la vida de su madre: "Por favor que no me la lleve porque sería terrible, no solo para mí, sino para mis hermanos, para mi nieto. Ojalá que los médicos hagan un milagro".

Doña Tota soñaba para el Pelusa un destino de contador. No pudo ser. Pero a cambio tuvo "al Diego".

Auspicia esta sección CARDIOPREV

PD: tucumanalas7.com.ar

Deja una respuesta

Top