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Y COMO QUIEN NO QUIERE LA COSA

(3 comentarios). -Por Ignacio Inza (columnista de Cosa de Serranos y Cosa de Serranos Radio).

Y como quien no quiere la cosa, la cosa llega. Es por eso tal vez que llegó el momento,  en que escenarios insospechados para cualquier ser humano racional comenzaron a aparecer en la política argentina.

No tenemos más que abrir un libro de historia, para enterarnos de la eterna crítica radical al peronismo: La demagogia. Para evitar conceptos o términos polisémicos usaré la definición brindada por la siempre bien ponderada wikipedia: “…es una idea política que consiste en apelar a emociones (sentimientos, amores, odios, miedos, deseos) para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda. Aristóteles la define como "el predominio de los pobres con exclusión de los ricos…"

Ahora bien, uno podría a priori imaginarse que un proyecto que propone el 82% móvil para establecer las jubilaciones de nuestros abuelos y abuelas viene desde el peronismo. Pero no. Afortunadamente, el Partido Radical, acusado de conservador y elitista durante décadas, se escapa del molde y trae al tapete la cuestión de las prioridades a la hora de realizar la distribución del gasto público.

La pregunta que surge es ¿el estado cuenta con los medios suficientes para recaudar el dinero necesario ($30.000 millones por año)?. Aquí la cuestión se complica y una pregunta sencilla, que podría ser resuelta con un “si” o un “no”, vuelve a dividir a la ciudadanía entre Kirchneristas u Opositores, conservadores, elitistas, oligarcas, etc.

Si quieren lo hacen, lo que pasa, es que priorizan gastar en el fútbol para todos”, “Es una locura pensar que este gobierno, si pudiera afrontar dicho proyecto, lo vetaría”, fueron algunas de las discusiones que se entablaron hace unos días atrás cuando el proyecto tomo media sanción en la cámara de Senadores.

Hasta ahora, nadie puede dudar de la honestidad intelectual de los promotores y defensores del mencionado proyecto de ley. Sin embargo, olvidar mencionar como El Estado financiaría, o qué partidas presupuestarias deberán ser modificadas, a la hora de redirigir el presupuesto nacional, en favor de que todos nuestros jubilados puedan acceder al 82% móvil, es un dato que no tiene una importancia menor.

En este punto valdría la pena poner el foco, Pino Solanas lo hace por ejemplo, indicando que dicho texto tiene asegurado el fracaso. Y aquí es donde la demagogia aparece, porque si es un proyecto de ley que tiene la intencionalidad de ser un fracaso (por el poder de veto del ejecutivo, al no poder financiarlo), pero el éxito del mismo, es medido en función a la mala imagen que produciría el veto del ejecutivo, entonces, estarían jugando con los deseos de los jubilados, y eso es totalmente repudiable. No jodan con la gente. Porque en última instancia, la gente los jode. Siempre.

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