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RAFA VOLVIO A SER EL MERECIDO UNO

Tengo una muy buena anécdota con Rafa, que contaré con audio mediante, pero debido a mi fanatismo no quiero obviar lo que pasó hace un rato…

Voy a decir algo que muchos me han consultado, los que conocen de mi fanatismo por Nadal, y es que de jugar cualquier tenista del planeta (incluyendo tandilenses) en Roland Garros ante el mallorquín, yo hincharé por Rafa.

Es así, puedo quedar mal pero sinceramente siento eso. Desde mis épocas de enfermo por San Lorenzo que un deporte y un deportista no me genera tanto fervor. Es mi ídolo actual, por escándalo. Cuando ganó Wimbledon lloré y hoy al verlo llorar, casi se me pianta un lagrimón.

Cuando encuentre el audio que tengo por algún lado guardado, les expondré la voz mía y la de él en dos llamados (intento de notas) en los que logré contactarlo.

Muy humilde el tipo, cuentan que apenas se metió en el circuito era el único tenista que le agradecía a los ballboys cada vez que le alcanzaban la toalla. Luego, con el tiempo, calculo la costumbre hizo que fuera imposible sostener ese ritual porque debe pedir la toalla 200 veces por partido.

Anécdotas de Nadal hay cientas, Pico Mónaco contó un par de ambos muy buenas, de cuando jugaron dobles juntos años atrás. Si encuentro aquel escrito de Pico se los subiré.

Cuestión, hoy Rafa volvió a ser el número uno del mundo y lo que más lo enaltece es haber caído al cuarto lugar y volver desde ahí. Muy pocos logran eso. Mucha gente sostenía que las rodillas, que su físico, que su modo de jugar a la larga o corta lo iba a arruinar. Es cierto que su "modus operandi" le lleva un desgaste físico incontable y ya a la altura del US Open llega destruido, pero estando en condiciones semi-normales puede ganarle a cualquiera en donde sea porque no sabe de razonamientos, juega con el corazón y nadie en el circuito tiene su corazón.

El partido de hoy contra Soderling lo iba a ganar como sea, en una gamba o desgarrándose el alma pero era un 99,99% cantado que se llevaba Rolanga. “Sin jugar mi mejor tenis no te habría podido ganar”, dijo. Puro cassette. Para mí ni siquiera jugó tan bien, pero aguantarse semejantes palotes es sólo para superdotados físicos como él. A propósito de esto, cuando Soderling bajó a Federer días atrás, le preguntaron a Rogelio si Robin era el tipo que más duro le pegaba en el circuito de todos los que enfrentó y sostuvo que no, que hay uno que le da tovadía más duro. ¿A quién se refería? A nuestro Delpo. Tomá pa´ vos!!

Pero volviendo, Rafa no jugó tan profundo con el revés, el verdadero termómetro de su juego para mi gusto, salvo puntos que resultaron vitales y es cierto que a lo largo del torneo, sobre todo con Melzer, soltó un poco más ese golpe y lo pegó como cuando fue uno en los primeros meses (allí se vio su mejor tenis desde mi óptica).

La cuestión es que tenía abierta la llaga porque al sueco (de la misma camada que Pico) no lo puede ni ver y fue su único verdugo en la arcilla de París. Es con el único con el que el español tuvo una pica que él mismo reconoció públicamente. Les adjunto un video del pico máximo de ese duelo cuando el maleducado de Robin le hizo burla a Rafa por su típico gesto de acomodarse los calzones. Antes le quiso enfriar el partido y Nadal, a punto de sacarle, irónicamente le mostró las pelotas nuevas. Luego, en conferencia, el español liquidó al sueco.

Hoy se tiraron flores aunque Nadal, tras consagrarse campeón y al recibir los elogios suele ser más agradecido desde lo gestual y, en este caso, se mostró gentil pero discretamente, digamos.

Los que lo siguen de cerca dicen que Nadal se entrena como si fuera el peor del circuito, más horas y más duro que nadie. Su tenis así lo requiere pero su humildad y su hambre son sus claves, su diferencial. Nadie piensa en trabajar tanto como él. Volvió a ser el número uno del mundo y una vez que toma confianza, su juego se hace un poco más filoso, se convierte en un jugador un poco más profundo –sobre todo con el revés- y se ve lo mejor de él. Ojalá que gane Wimbledon como para alejarse un poco. Y vuelvo a insistir, estando bien él, es imposible que alguien le pueda ganar sobre polvo de ladrillo. Por eso me gustaría que toda la vida gane Rolanga y ojalá que el año que viene pueda presenciar otro éxito suyo in situ.

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