Está aquí
Home > Anécdotas y Curiosidades > ¡YUTA HIJA DE PUTA!

¡YUTA HIJA DE PUTA!

Los lectores van copando el portal. Ahora, uno nos mandó una anécdota verídica en forma de cuento. ¡Bien ahí por la redacción y la rebeldía!

Años de cancha y de recitales parecieron juntarse en la reacción de Fernando, aunque en un contexto por demás inapropiado. Lo dijo (lo gritó) en una madrugada de sábado de 1999, con la cuadra de Rodríguez al 800 repleta de gente por la salida de los boliches. Y, para hacerla completa, de cara al patrullero que transitaba a marcha lenta justo delante de su posición. Lo acompañaban su amigo José y un recién conocido para él, apodado Chango.
El vehículo detuvo su marcha y sus dos ocupantes bajaron raudamente. La escena se ganó la atención de todos los presentes.
-¿Qué te pasa con la policía? -uno de los dos uniformados tomó la iniciativa y empezó el interrogatorio.

-Dejalo, está en pedo -Chango hizo su aporte, tratando de calmar los ánimos.

La discusión fue subiendo de tono y se notó cierta división en las intenciones policiales. Uno de ellos parecía querer dejar las cosas como estaban, cerrar el caso y volver al patrullero. El otro, obstinado, pretendía algún tipo de justicia, al menos una noche de calabozo para el provocador.

La mujer de José y alguna otra integrante del grupo habían huído, temiendo lo peor, mientras una multitud de curiosos rodeaba a los cinco tipos en la vereda de Renzo. No querían perderse detalle, aunque guardaban una prudente distancia.
Fue cuando José entró en escena por primera vez en la noche.

-En vez de estar levantando borrachos en el centro, ¿por qué no van a buscar a los chorros?. Yo me estoy haciendo la casa atrás de la ruta y el otro día me afanaron todas las herramientas. ¿Dónde están mis herramientas? -redobló la apuesta.
Al policía más intransigente pareció disgustarle el cuestionamiento a su labor, quedó de cara a José y éste volvió a la carga.

-Aparte vos… ¿tenés familia?

-Sí, tengo. ¿Qué tiene que ver?

-Entonces cuidá tu trabajo, haceme caso…

-¿Me estás amenazando?

-No te estoy amenazando, te estoy advirtiendo. Cuidá tu trabajo, no te compliques.


Los ánimos fueron aplacándose. Por convicción o por temor, los uniformados volvieron al vehículo y retomaron la marcha. La cana, cuando la apurás de verdad, ¿arruga?

Deja una respuesta

Top