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Cara de Poker

Linda nota de El Diario de Tandil a Leo Lisi, un personaje serrano que muestra su talento en cualquier actividad que emprenda, como por ejemplo el poker, donde está considerado entre los mejores del país.

Desde pibe nunca fue uno más. Carismático, entrador, siempre asomaba la cabeza un poquito más que el resto.
 
En el futbol se destacó desde pibe, incluso llegó a jugar profesionalmente en Santamarina, Alvarado y Unión de Mar del Plata, por mencionar algunos clubes. Es algo innato, que le vino de fábrica.
 
Leo Lisi es el mismo en Villa Italia, en la cancha de Movediza o en Las Vegas. Esa quizás sea su principal virtud. Es como es y no lo negocia por nada del mundo.
 
Su camino en el póker, comenzó cuando dejó el futbol. Al mismo tiempo que entró al negocio de las canchas de futbol sintético. Este trabajo, en sociedad con unos amigos, le dejaba el tiempo suficiente para dedicarle a los naipes.
 
Porque ojo, jugar al póker profesionalmente no se da de suerte. En el camino hubo mucho estudio, mucho entrenamiento mental que pocos conocen. Este juego, que aspira a llegar a los Juegos Olímpicos, está muy lejos de la timba. En la elite no hay lugar para el alcohol o los vicios. En los torneos se juega por pozos millonarios y hay que estar concentrado al 100%.
 
"Me enojo mucho cuando asocian el póker a la timba. Hay mucha cabeza, está la matemática, los factores psicológicos. Pensá que los torneos duran 3 o 4 días y estás jugando 12 horas por día. No vamos de joda a los torneos. Las otras 12 horas que te quedan las aprovechas para dormir, comer bien y hablar con los jugadores top. La gente me ve en las fotos, en grandes hoteles, pero yo viajo enfocado en lo mío", le explicó a ElDiarioDeTandil.
 
Este juego encontró en internet un aliado ideal. Todos los días hay millones de personas alrededor del mundo jugando online. El póker es furor en todo el mundo y Argentina no se queda atrás.
 
"Empecé jugando con amigos, para divertirme, y veía que ganaba seguido. En el póker no influye mucho el azar. Yo siempre digo que en los torneos solo hay un 20% que le atribuyo a la suerte, el resto sos vos. Como jugas y como lees a los rivales. Como te decía antes, pensá que estás jugando 4 días y 12 horas por día, las cartas van a dar vueltas por toda la mesa. Pero casi siempre ganan lo mismo. El póker es un juego predecible, donde casi siempre ganan los mejores", relató.
 
Fue hace 8 años que comenzó a jugar torneos importantes. La primera vez se animó a viajar a Mar del Plata y lo "limpiaron" enseguida. Lisi no se desanimó, volvió de la costa con más ganas de estudiar y de conocer el juego.
 
Nos contó que Argentina está lejos de potencias como EEUU, Alemania o Brasil, pero hay una elite de 30 profesionales que cada vez están más cerca. Nuestro vecino se metió enseguida en ese grupo. A los tres años de empezar a jugar en serio se comenzó a sentar con los mejores de Argentina y hoy ya está instalado, con un lugar muy bien ganado.
 
"Este año terminé 5° en la general. Ya estoy más cerca de los mejores, soy consciente de que me falta mucho para jugar con los primeros, pero lo más importante es que estoy jugando al límite de mis posibilidades. Ya no me enojo tanto si gano o pierdo, aprendí que debo dar todo de mí y jugar lo mejor posible. Después si el otro ligó más o juega mejor que yo es otra cosa", sostuvo.
 
Lidiar con el azar es difícil, pero Lisi se acostumbró rápidamente. "Es lo mismo que cuando jugaba al futbol, la surte está siempre presente. Hay que aprender a convivir con ese 20% de azar que te dije antes", reiteró.
 
"Lo principal fue leer mucho, cuando me di cuenta que era bueno empecé a estudiar 6 u 8 horas por día. Jugaba mucho por internet, practicaba. También ayuda mucho ver a los mejores, estudiarlos como juegan. Creo que le dedique más horas de estudio al póker que a la carrera de psicología", comentó. Esta situación le trajo consecuencias en su casa. Sus padres querían que Leo termine la facultad, pero su vocación estaba en otro lado.
 
Ni hablar cuando se enteraron que empezó a jugar torneos. En la casa materna estaba prohibido hablar de póker. Leo se enojaba mucho y sentía que sus viejos no lo apoyaban.
 
Por suerte todo cambió cuando empezó a ganar y se dieron cuenta que no estaba de joda. Si no que era como un trabajoy él se lo tomaba muy profesionalmente.
 
Nuestro #Personaje es un tipo muy familiar y sobre todo amiguero. Allá donde fue hizo amigos. En el futbol, en Mar del Plata, en la noche y también en el póker.
 
Tiene muy en claro que vida quiere, el trabajo es una forma de solventar ese sueño. "Puedo estar en Las Vegas o en Río de janeiro, pero no hay un lugar como Tandil. Acá esta mi gente, mis amigos. Quizás si me fuera a Buenos Aires tendría más chances de mejorar, pero no sería yo. Tandil es mi lugar en el mundo y el mejor lugar para vivir. De eso que no te queden dudas", advirtió.
 
A los 34 años siente que no llegó a su techo. Se siente contenido y preparado para dar el gran salto. Quiere jugar unos años más a este nivel y si se puede trascender a nivel mundial. "Este deporte no tiene techo, hay mucha plata, empresas interesadas y tarde o temprano va a entrar como disciplina olímpica. El año pasado un jugador de póker llevó la antorcha olímpica en Brasil. Es algo que se viene y me encantaría poder disfrutarlo", dijo.
 
Fuera de los naipes, tiene canchas de futbol sintético en Tandil y en varias ciudades de la provincia. Desde hace 8 años organiza con amigos "La Fiesta de Noel", una tremenda joda que reúne a miles de tandilenses cada año.
 
"En todo están mis amigos, somos socios en todo. No se otra forma de trabajar. Ellos me bancan cuando voy a competir y sería imposible hacerlo sin su apoyo. Después cuando no estoy viajando me ocupo de mi trabajo. Estoy encargado de las canchas, de que este todo organizado y funcione bien. Somos un grupo de amigos que cada uno aporta lo suyo. Yo soy el más loco, pero después está el ingeniero y el más pensante. Nos complementamos muy bien  con el grupo. Además con amigos todo es más divertido", indicó.
 
La Fiesta es muy importante para Leo. Es un compromiso que tiene asumido. Este año debería estar jugando el torneo de fin de año con los mejores del país, pero no le importó dejarlo pasar para venir a trabajar con los amigos. "Tengo una filosofía de vida medio rara. Hay mucha gente que no la entiende, pero yo soy feliz haciendo lo que hago. Hasta el año pasado jugaba para un sponsor importante y este año decidí jugar por las mías. En la vida hay que jugársela y yo veía que estaba para más.  Ahora elijo mejor los torneos, me preparo de otra forma. Por suerte me ayudaron los resultados. Terminar entre los 5 mejores del país no es nada fácil, pero más difícil es mantenerse y hace varios años que estoy adentro de la elite".
 
El año que viene lo espera una gira por Europa y nuevos desafíos comerciales. "Ya se pusieron de moda las canchas de futbol sintéticos y hay que mirar para otro lado. Con mis socios ya estamos trabajando en lo que se viene. Primero queda disfrutar de la Fiesta y luego veremos como seguimos", finalizó.
 
No importa donde esté ni con quien se encuentra. Leo Lisi es de esos tandilenses de alma. Enamorado de su ciudad y su gente.  Su historia es un fiel reflejo de que debemos perseguir nuestros sueños, no importa cuán grande sean. La vida está para vivirla y hay que hacerlo como nos venga en ganas.

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