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Eternas vacaciones

¿Quién no fantaseó con subirse a un auto, salir a la ruta y dar la vuelta al mundo? Seguramente todos en algún momento. Quienes los llevaron a la realidad son los Zapp, una familia de Los Cardales, Buenos Aires, que viaja por el planeta en un auto modelo 1928.

Herman y Candelaria tenían una casa y su propia empresa, pero dejaron todo por un sueño: viajar. La pareja comenzó la travesía el 25 de enero del 2000. Planeaban llegar a Alaska en seis meses, pero ese tiempo se transformó en cuatro años, “siempre nuestros cálculos fueron errados”, reconoce Herman.

A lo largo de ese tiempo dejaron de ser solo dos tripulantes para convertirse en seis. En el medio del periplo fueron llegaron sus cuatros hijos: Pampa, quien nació en Alaska, Tehue, en Capilla del Señor, Paloma, que llegó en Canadá y Wallaby, el último, en Australia.

Los viajes los hacen por etapas. Sobre su aventura por el continente americano Candela y Herman escribieron un libro: Atrapa tu sueño, y crearon una página web desde la que narran su recorrido.

Luego, el periplo se trasladó al sur del continente. "Entre 2005 y 2006 recorrimos Chile y Argentina. En 2007 comenzamos a dar la vuelta al mundo. En los dos primeros años visitamos Canadá y Estados Unidos por rutas distintas. En 2009 llegamos a Australia. Un año después viajamos por Nueva Zelanda, Japón y Filipinas. En 2011 entramos a Asia a través de la isla de Borneo", enumera Herman. El continente africano también fue un destino para la familia, que en la actualidad se encuentra recorriendo Rumania.

“La mayor dificultad fue siempre quedarnos sin dinero”, cuenta Herman. Para evitar que eso pase, Candelaria en un momento comenzó pintar acuarelas que Herman enmarcaba y vendía casa por casa. Otra parte de su financiamiento viene de la venta de su libro. Aunque también reciben invitaciones. “La mejor es la espontánea: alguien ve el auto, te lleva a casa y pone más platos en la mesa", cuenta Herman.

La educación de sus hijos es algo que despierta la curiosidad de muchos, ya que viajando es imposible asistir a una escuela tradicional. ¿Cómo se las arreglan? Ellos mismo son los maestros de los chicos. “¡Qué mejor escuela que un viaje!, aprendemos mucho del mismo lugar y experimentándolo. Usamos el mismo viaje para enseñar. Por ejemplo, nos pasó con la cadena alimenticia de los animales, en África, estudiar sobre los Egipcios y hasta estar dentro de las mismas pirámides, navegar El Nilo, es la mejor forma de aprender”.

Otra pregunta frecuente es ¿para cuándo el regreso a la vida normal? "Hay un mal concepto de la realidad", responde Candelaria. "La realidad no es trabajar para pagar las cuentas. Tampoco somos unos hippies. Nos encanta un buen sillón o una buena televisión. No estamos en contra de esta sociedad, pero sabemos que podemos vivir y ser felices fuera del confort".

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