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Fuente: «Cuando se inaugure el shopping muchos comerciantes se van a despertar»

Muy buena entrevista de Elías El Hage, para el Diario de Tandil versión papel, a un comerciante de raza.

Nativo de Tres Arroyos llegó a Tandil para estudiar en la Universidad y no se fue más. Comerciante desde muy joven, Gabriel Fuente alcanzó por dos mandatos la presidencia de la Cámara Empresaria. Política y sociedad –con muy buen humor- fueron algunos de los tópicos abordados por el propietario de Maderera San Antonio y la imprenta digital A4.
 
-Hay una imagen que me quedó de una entrevista que le hice hace tiempo… usted pateando la calle, bancándose la carrera vendiendo preservativos… ¿De aquel vendedor de forros de los inicios al empresario de la actualidad con cuál se queda?
 
-Con el vendedor de forros… jajajaja…
 
-¿Por qué?
 
-Porque era más fresco, más entretenido, menos riesgoso y me divertía mucho más… Y no estaba expuesto a los robos como ahora. Fueron mis inicios como empresario. Vendí forros con sabor a coca cola y menta y ello se complementó luego con la venta de ollas de Choly Berreteaga. A los dos meses supe lo que eran los efectos de la globalización cuando Brasil inundó la Argentina con ollas de teflón a dos pesos cuando costaban quince.
 
-Y a la vuelta del camino, ¿qué es un empresario hoy en Argentina y en Tandil?
 
-A veces hablar de empresario me suena como una palabra demasiado grandilocuente frente al tamaño de empresa que tengo. Yo me definiría más como un alquimista que otra cosa. Uno tiene que estar reinventándose permanentemente en un país muy cambiante, aunque tenemos la dicha de vivir en una ciudad privilegiada. Porque más allá de la economía y de los avatares que cada uno puede vivir en su rubro específico, creo que vivimos en una de las pocas ciudades en el país que tiene un ejido económico, urbano y social fantástico.
 
-¿Por qué eligió Villa Italia para poner su maderera? ¿Fue de casualidad?
 
-Básicamente lo elegimos en su momento por una cuestión de ubicación de las distintas madereras y porque dimos con un lugar que nos pareció adecuado en una zona que no iba a tener problemas en cuanto a radicación de industrias si la queríamos ampliar un poco más.
 
-Como todo empresario que se digne de tal debe haber tenido algún socio que lo defraudó, por decirlo elegantemente.
 
-Sí…algunos, jeje…
 
-¿Y qué queda de esa defraudación?
 
-Que uno se va poniendo más duro, lamentablemente. Queda un poco la reticencia a emprender nuevas sociedades. Vas perdiendo sensibilidad, por llamarlo de alguna manera. Es como cuando se te empiezan morir tus padres o gente cercana. Después ya otras muertes te afectan menos.
 
-Al incursionar en el rubro gastronómico tuvo un momento de lucidez. Digamos que vendió la pizzería Dominus antes de que a los nuevos dueños les ocurriera el episodio de la pizza con vidrio molido…
 
-Pobre gente, tuvieron mucha mala suerte. Eso le puede pasar a cualquiera. Y sobre todo porque los negocios no dependen exclusivamente de sus dueños sino de un conjunto de cosas y personas.
 
-Bueno, ahora está delgado pero en ese tiempo además hizo un mal negocio con la salud. Engordó un montón.
 
-Sí, fue la combinación fatal de haber dejado de fumar 70 cigarrillos diarios al mismo tiempo de poner una pizzería con un amigo a la que utilicé de base de todas las noches. La combinación fue terrible, jajaja…
 
-¿Qué balance le dejó su presidencia en la gestión de la Cámara Empresaria?
 
-La Cámara como entidad gremial empresaria es una institución que por su propia historia a veces tiene un andar un poco cansino, producto de tener que consensuar un sinnúmero de voces y actores. Pero indudablemente juega un rol fundamental en la sociedad de Tandil. Y creo que en la última década se ha ido formando gente como dar un salto de calidad institucional hacia el futuro. Estoy convencido de que en los próximos años vamos a sorprender como Cámara en cuanto a lo que se puede llegar a hacer, a tener un rol mucho más protagónico en el día a día, en el comercio y en la industria.
 
-¿Habla de un recambio generacional?
 
-Sí. Un recambio de dirigentes.
 
-¿Se considera dentro de ese recambio?
 
-Tengo 44 años y tuve la suerte de ser quizá el presidente más joven de la Cámara a los 36 años, con buena parte de coraje o de locura. Y me considero parte del recambio de la Cámara Empresaria.
 
-¿Y ese recambio cómo cree que será? ¿Por las buenas o por las malas?
 
-(Risas) Yo creería que va a ser por las buenas… Creo que algún momento deberíamos aprender a terminar los procesos por las buenas. De hecho somos de acuerdo al Conicet una de las ciudades con mejor calidad de vida de la Argentina, y esto debería trasladarse a todo nivel. Incluso me atrevería a decirle que soy uno de los que propondría trabajar desde la política a futuro en forma mucho más mancomunada, sin chicanas, aprovechando los esfuerzos y los recursos. Y digo desde la política porque nunca he participado hasta el momento de la política partidaria. Creo que en el futuro sería algo a considerar.
 
-En esta gestión la Cámara Empresaria dejó sin efecto lo que fue una de sus obras más significativas: el servicio de Cajas de Seguridad. ¿Ya hizo el duelo?
 
-Jaja….Digamos que se puede entender esta cuestión desde dos puntos de vista. Uno, como un elemento de generación económica para la Cámara que si se continuaba a lo largo del tiempo, creo que solamente con las cajas de seguridad la Institución se autofinanciaba. Y por otro lado qué entendemos como Cámara y cuáles son las funciones que debe cumplir, y cuáles las preocupaciones que los dirigentes camaristas deben tener en el día a día. Hoy por hoy los tiempos cambiaron y se llegó a un consenso de no querer correr el riesgo que implica un negocio de esta naturaleza, sobre todo para lo que tiene que ver con los empleados y los socios mismos.
 
-¿Y su convicción íntima cuál es?
 
-Soy orgánico y acato. Pero yo hubiera analizado otras alternativas a consideración antes de sacar el servicio. De hecho propuse opciones pero no prosperaron.
 
-¿Le dan ganas de volver a ser presidente?
 
-Obviamente que como dirigente sería un mentiroso si le dijera que no me interesa participar, pero hoy no tengo los tiempos necesarios para hacerlo. Si me gustaría a futuro, porque habiendo pasado por dos períodos uno ya sabe qué tiene y qué no tiene que hacer en muchas cuestiones. De hecho me plantearon hace un tiempo volver a jugar, pero preferí no hacerlo por la magnitud del esfuerzo que significaría los cambios que impondrían para mí un nuevo mandato.
 
-Y en cuanto a la economía, ¿cómo ve las cosas? ¿Le cayeron las ventas?
 
-Insisto que vivimos en una ciudad privilegiada. Ese privilegio indica que más allá de los avatares económicos del país, tenemos un componente de ingreso especial, semejante a algunas ciudades del núcleo sojero. Tenemos la cuenca lechera, comercio importante, turismo, universidad, y eso te marca que todos los sectores no se caen al mismo tiempo. La construcción, por ejemplo, sigue empujando y eso arrastra. Y también ahora se está sintiendo fuerte la pata del Estado con el ProCreAr en los últimos dos años que también empuja.
 
-A propósito, como proveedor se lo vio sonriendo en la foto al lado de Diego Bossio en el complejo de ProCreAr…
 
-Jajaja…
 
-¿Por qué se ríe?
 
-Porque he escuchado por ahí que ser peronista no “garpa” y es cierto… jajaja…
 
-¿Es antiperonista?
 
-No, crecí en un ambiente antiperonista pero desde el desconocimiento. Según mi pareja soy peronista y todavía no lo sé.. jajaja.. Pero bueno, contesto su pregunta: no soy antiperonista.
 
-Tampoco es lunghista… ¿o sí?
 
-Con Miguel tuve la suerte de compartir muchos proyectos juntos y siempre digo lo mismo: es un tipo con el que podes disentir o no, pero todas las cosas que dijo que iba a hacer las hizo. Y todas las que me prometió las cumplió, me refiero a cuestiones con la Cámara Empresaria. Y eso no es un dato menor, teniendo en cuenta que estamos hartos de escuchar promesas de políticos y demás.
 
-A usted le tocó con  Lunghi inaugurar la peatonal de Cielo Abierto. Se observa una resistencia de los comerciantes a ir por lo medular del proyecto, más allá de la obra. Es harto sabido que se niegan a retirar la cartelería.
 
-Si bien es cierto lo que dice, en los últimos tiempos se ha hecho un trabajo de hormiga desde la Cámara y a veces con el Municipio, y todo lo que no se pudo lograr en el centro comercial principal se ha ido llevando a otros lugares de Tandil como Quintana en Villa Italia, también se está pensando en Brasil y en la Avenida Colón. Y la respuesta ha sido muy positiva. Seguimos trabajando, hay proyectos y los cambios se verán en los próximos tiempos. Estamos mejor que hace cinco años cuando inauguramos la obra.
 
-Pero el espíritu conservador se mantiene.
 
-Hay resistencias a los cambios. Haría falta un shock como el que produjo el supermercado Norte en su momento, y creo que cuando se inaugure el shopping del ex Banco Comercial, ahí creo que muchos se van a despertar.

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