Está aquí
Home > Noches y Espectáculos > Imaginación pura: “Nada que ver 2” despierta numerosos sentidos

Imaginación pura: “Nada que ver 2” despierta numerosos sentidos

El próximo sábado 27 de julio a las 21hs y el domingo a las 20hs se podrá asistir la magnífica obra de teatro oscuro “Nada que ver 2” en el Club de Teatro. Si no la viste, esta vez tampoco la vas a ver. Para disfrutar con todos los sentidos y la imaginación.

“Nada que ver 2” cuenta con las actuaciones de Julieta Landívar, Mariana Ballent, Mariano Delaude, Cecilia Avella, Lucía Bianchini, Margarita Alonso, Juan Pablo Paz y Carlos González, todos bajo la dirección de Marcela Juárez.
 
Una invitación a desplegar todos los sentidos y la imaginación.
-¿Cómo surgió la idea de esta nueva obra de teatro oscuro?
-En principio sentimos que, con esta técnica, teníamos más cosas para decir. Nos parecía que habían quedado cosas en el tintero, algunas sensaciones que experimentar. Pero también sentíamos la necesidad de seguir arriesgándonos, indagando con los sentidos y las posibilidades.
“Nada que ver” nos abrió los ojos, nos permitió ver la teatralidad desde otro lugar y eso nos generó más ganas de pasar por el riesgo, de avanzar a ojos cerrados hacia una nueva construcción.
De todos modos resultó difícil el proceso, al menos, contradictorio. Aunque queríamos ir más allá de la primera experiencia, cada uno de nosotros seguía íntimamente apegado a ella.
Hoy, recién después del estreno, podría decir que “Nada que ver 2” es el resultado del tiempo transcurrido en el seno del grupo desde 2009. Es lo que el grupo hoy tiene ganas de contar.
Transitar un nuevo camino
-¿Qué aprendizajes de la primera obra sirvieron para esta segunda parte?
-Todo. Esta nueva obra contó con las ventajas de un camino ya conocido para nosotros y algunos aprendizajes ya instalados, pero conservó el objetivo de sorprender. Para eso no nos quedó otra alternativa que la de sorprendernos a nosotros mismos. Probar, volver a arriesgarse.
Sabíamos de las cuestiones que funcionan con el público, pero no podíamos ofrecer otra vez lo mismo, porque no tendría sentido. Así es como empecé a analizar el tipo de sensaciones que no había indagado en la primera y a trabajarlas.
Además, ya conocíamos los puntos fuertes de cada uno de nosotros y eso nos hizo ganar tiempo en el proceso.
-¿Cómo describirías esta obra?
-Conserva el modelo de narración de la anterior. Es un poco el sello que la distingue de otras experiencias similares.
No hay una única historia, no se representa algo, sino que se presenta una sucesión arbitraria de momentos que cada espectador ordena u organiza según su percepción, su historia personal, su sensibilidad, su experiencia.
Es una forma de homenaje a lo que está en nosotros o que nadie ve. Un homenaje al instante, una serie de instantáneas podría contar una vida. Esto es así desde el planteo: sensaciones, instantes y momentos que pueden encadenarse, recordarse, imaginarse, disfrutarse o temerse. Puede haber  tantas historias como espectadores en la sala.
-¿Cómo fue la experiencia de dirigir este grupo?
-Interesante, estimulante y difícil, como toda tarea de grupo. Y a lo largo de estos años, producto de conocernos más, creo que he podido encontrar lo propio de cada actor y del grupo.
En principio, debo destacar su principal virtud, que es la de permitirse probar. Convengamos que aceptar una propuesta como esta habla de una capacidad de arriesgar lo conocido para entrar en lo incierto. Eso es lo más valioso que tiene este grupo de gente: confiar y arriesgar al mismo tiempo.
Direccionalidad
-¿A qué público está dirigido?
-No sabemos (risas). El público que asiste es tan variado que creo que es para cualquiera.
Nos sorprende siempre la variedad de público. Tal vez, la segunda propuesta tiene una intensidad mayor y no sea para chicos tan chicos como la primera. Pero insisto, hay una lectura para cada espectador, según sea su sensibilidad o historia de vida.
-¿Cómo debe prepararse para esta obra el público que nunca vio teatro oscuro?
-Lo decimos siempre al empezar cada función: esto está pensado para ser disfrutado. Nada malo puede ocurrirles en la oscuridad, de ese modo debe prepararse el público: para disfrutar, relajarse y dejarse llevar por lo que los sonidos, los aromas, o los sabores  les propongan.
-Quién vio la primera obra ¿vivirá nuevas experiencias?
-Sin duda. Si bien la técnica es la misma, hay algunas innovaciones. Creemos que es un poquito más intensa o, al menos, que juega con sensaciones menos sutiles. Aunque el espíritu es similar, no cuenta lo mismo. Una obra no es igual que otra. “Nada que ver 2” es, en sí, otra experiencia.
-¿Se necesita ver la primera parte para asistir a esta segunda?
-Creo que es posible asistir la uno o la dos en cualquier orden, de hecho, la mayoría del público que asistió a las funciones de estreno de “Nada que ver 2” no había presenciado la primera. No tiene continuidad argumental, de modo que no importa haber estado en la primera.
Lo que suele decir el público que disfruta de esta propuesta es: ‘¿cuando vuelven a dar la otra? Yo me la perdí’. Muchos otros estaban esperando la segunda, quieren más. Y si es así, seguiremos trabajando para ellos. Nosotros seguramente seguiremos buscando más; cerrando los ojos para ver hacia adentro y estirando los brazos para tocar horizontes más lejanos.
 
Las entradas, anticipadas y con descuento, pueden adquirirse en El Eco Multimedios.

Deja una respuesta

Top