Está aquí
Home > Todo y Nada > Carlos Romano en la charla de la «Peña Jauretche»

Carlos Romano en la charla de la «Peña Jauretche»

“Están vaciando Metalúrgica Tandil, lo digo hace dos años”. La Peña “Arturo Jauretche” invitó, a una charla y debate, al secretario general de la UOM, Carlos Romano, al representante legal de ese sindicato, Gustavo Ballent, y al historiador Daniel Dicósimo.

El resultado de las ponencias y posterior debate -la síntesis de lo ocurrido en los últimos años y de las perspectivas para los meses que vienen- no es nada alentador para Metalúrgica.  
 
Desde la UOM aseguran que la empresa viene siendo vaciada por Renault y que la reciente inversión anunciada por la firma de origen francés no será puesta para mejorar la productividad.  En conclusión: que el final de la emblemática metalmecánica no está tan lejos si no se revierte fuertemente la tendencia a la improductividad, a la pauperización de las condiciones de trabajo y a la baja calidad de las piezas fabricadas.
 
Ante una audiencia compuesta mayoritariamente por interesados y conocedores de la actividad metalmecánica pero también por profesionales de otros rubros preocupados por el futuro de la empresa, en particular, y por la calidad del empleo en la ciudad, en general, los expositores siguieron una lógica temporal.
 
Dicósimo habló de los primeros años de la empresa, de su mejor época donde ocupaba a más de 1800 personas y daba empleo a cientos de talleres pequeños, de los cambios en el sistema de producción atados a una lógica internacional y de los últimos cambios que se dieron en materia de organización laboral y proyección en los mercados. 
 
Por su parte, Gustavo Ballent reflejó las contradicciones de una empresa que tercerizaba para desembarazarse de las obligaciones laborales pero terminaba pagando cuantiosas sumas por ser “solidario” de esas mismas tercerizadas.  Esa misma empresa que no invertía por “falta de recursos”, tenía fondos para indemnizar por más de 20 millones de pesos al personal que echaba, algunos con más de 30 años de antigüedad.  Remarcó que en los últimos años hubo una tendencia sostenida para socavar los derechos laborales de sus trabajadores que terminó teniendo un costo altísimo para las finanzas de la firma.
 
Finalmente, Romano acusó a la compañía francesa de vaciar Metalúrgica Tandil desde hace años, vendiendo “a precio vil” la materia prima para las fundiciones y haciendo otro tanto con propiedades inmobiliarias que otras gestiones habían adquirido para el desarrollo de la firma.  Relató así las ventas de propiedades adyacentes a la planta y de un predio en el Parque Industrial que se habría vendido por algo más de 200 mil dólares cuando tenía un valor de tasación de más de 1.500.000 de dólares. 
 
“Renault no quiere más a Metalúrgica y la está destruyendo de a poco.  Cada gerente nuevo que mandan hace bien su trabajo desmantelando lo que funciona bien o sacando el personal que sabe”, dijo Romano.  El hombre de la UOM aseguró que la empresa, hasta 2006, tenía ganancias “extraordinarias”, más de cien clientes y un respaldo financiero de 15 millones de pesos.  Y que ahora han perdido la mayoría de esos clientes y que existe un pasivo de 60 millones.
 
En el medio, despidieron a los gerentes locales que venían administrando la empresa con autonomía de Renault Argentina y degradaron las condiciones sanitarias internas del personal hasta el grado de lo inhumano.  Al mismo tiempo la desinversión en los mecanismos medioambientales precipitaron una gran industria del juicio en la zona aledaña.
 
Romano asegura que no todas las fundiciones de la ciudad están igual.  Que hay muchas que trabajan en forma sostenida y mantienen la calidad de empleo, pero que hay otras que aprovechan la falta de control y maximizan beneficios a costa de la calidad laboral.
 
El hombre de la UOM reclama una política industrial local que ayude a revertir la tendencia del empleo de Tandil que está en franca decadencia hacia empleos con muy baja calidad y con ingresos mínimos, tales como los que supone el turismo y los rubros que lo integran.  
También reclama el compromiso de la comunidad que tiene una larga historia en común con la empresa ubicada en la frontera entre Villa Italia y Villa Galicia.  Para Romano, Metalúrgica es más que una empresa.  Se trata del símbolo de una prosperidad de los obreros que cada vez parece quedar más lejos en una ciudad que ha privilegiado otros rubros y otros perfiles de desarrollo.  Por eso Romano insiste en el acompañamiento a los trabajadores de Metalúrgica y la lucha por su continuidad.  Porque en algún punto la cuestión se cruza con otras que está de moda por estos días en la tapa de los diarios: la seguridad.
 
Una ciudad con poca calidad de empleo, con altos niveles de desocupación, con una estructura industrial enclenque es una ciudad propensa a la exclusión.  Y el reclamo del hombre del sindicalismo es para que entre las demandas de la comunidad se acomode entre los primeros lugares el de una ciudad con perfil productivo y fuerte entramado obrero.

Deja un comentario

Top