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Pequeñas grossas

Estudiantes de la ex Polivalente de Arte volvieron al frente de “la historia que quedará en la historia”. Ayer, Agustina Damiano, Sol Oliveto y Mercedes Schwindt, integrantes del centro de estudiantes de la ex Escuela Polivalente de Arte, brindaron una conferencia en el nuevo edificio de 4 de Abril y Sarmiento. Ante la comunidad educativa y medios de prensa, manifestaron su preocupación por la falta de respuestas de la Provincia en torno al futuro de la paralizada obra y anunciaron una “gran campaña”.

Ante sus compañeros apostados en el piso, en silencio, acompañados también por docentes, directivos, padres y miembros de la asociación cooperadora, y público en general, las jóvenes leyeron “Una historia que quedará en la historia”, un breve  resumen de la trayectoria de la institución, de la lucha por el nuevo edificio, de las licitaciones ganadas y caídas, de las idas y vueltas de las autoridades competentes. Del estado de situación actual, de las condiciones deplorables del “Poli viejo” y de los baches existentes en el “Poli nuevo”. Un Polivalente dividido, en donde dijeron, se les hace difícil ir a estudiar y trabajar a todos, pero que no deja de ser un lugar al que aman. Por eso, anunciaron que seguirán con la “gran campaña” para defender su derecho a la educación y de ser formados en un lugar en condiciones.

Hicieron un video en el que recorren las instalaciones y muestran a través de fieles imágenes el deplorable estado del viejo edificio y en las condiciones que asisten a clases. Además, planean movilizaciones, entre otras ideas que podrán surgir con el paso de los días y la participación de quien desee sumarse y colaborar.

“El año pasado tuvimos la idea de empezar una movilización como adolescentes, teníamos 16 años y veíamos que esto no estaba funcionando. Nos parecía injusto, nos fuimos informando con directivos, quienes fueron explicándonos la historia de Polivalente”, relató la carismática Agus Damiano.

En este marco, contó que “creíamos que iba a ser algo impactante hacer algo desde nuestro lado, nos preguntamos qué hacer y nos decidimos por un video. Hicimos un recorrido por `Polivalente nuevo´ y `Polivalente viejo´, con el objetivo de hacer algo más impactante y que marque un cambio en esta sociedad”, argumentó.

Todo pensado porque –justificó: “Siempre decimos que Polivalente se convierte en una familia, nuestra segunda casa y por más que amemos el edificio viejo, estamos viendo que cada vez son más los chicos que ingresan y necesitamos el edificio para poder continuar estudiando, la educación es lo más importante. Y en este caso no estamos teniendo ni siquiera un buen lugar para poder formarnos”.

Por su parte, la presidenta del centro de estudiantes, Sol Oliveto, recordó que “en 2011 los alumnos estaban tratando de moverse, siempre de una forma respetuosa”, camino en el cual recalcó el apoyo de la Dirección que “nunca nos han dicho que no, siempre nos han apoyado y ellos la están peleando con nosotros también”.

Recordó entonces la “sentada artística” que se realizó en ese entonces en la esquina del edificio viejo. Con esto se logró un subsidio por parte de la Provincia con el que se hicieron reparaciones en la escuela vieja. “Es un edificio de más de 100 años y sabemos que fueron parches”, expuso la joven.

Una sensación “agridulce”

Desde su lugar, Oliveto expresó que “Polivalente es una sensación muy agridulce, vivimos un montón de cosas hermosas acá adentro. También me ha pasado de salir muchos días del taller con mucha bronca porque no es sólo lo que quiero yo que es una escuela buena, también es lo que querían los alumnos de antes y lo que van a querer los que vengan después. No es una pelea sólo por nosotros”.

En definitiva, reconoció que “no querría que nadie viviera las condiciones que yo estoy viviendo hoy”.

Por eso, Agustina Damiano aclaró que ahora “ya no queremos que nos den tanta plata y arreglen el edificio viejo, queremos que de una vez por todas terminen este edificio y podamos todos estar en una escuela sola”.

En este camino, las alumnas aseguraron que seguirán luchando, pidieron que los responsables “nos dejen de robar” y que “terminen este edificio y podamos los 718 alumnos que somos, poder venir y tener clases como en una escuela normal”.

 

La campaña

 

Como parte de su movida, Schwindt detalló que decidieron mostrarles -previamente a la conferencia- el video a todos los estudiantes. Después, contó que hubo una reunión en donde surgieron varias ideas, entre ellas “empezar a hacer movilizaciones todas las semanas o cada 15 días, artísticas, obviamente”.

“Tenemos todo Polivalente para hacer movilización y a partir de esta conferencia la idea es poner el video en Youtube y todas las redes sociales”, aseguró.

“Cada vez que llueve, por ejemplo, pienso lo mismo, estamos esperando a que se nos caiga el techo a alguno o que alguno se electrocute. No es algo imposible, no es algo que no pasaría, realmente el colegio está en muy malas condiciones”, se lamentó Oliveto, y pidió la colaboración de todos para revertir la situación u

 

La historia, en resumen

“Cuánto tiempo ha pasado desde aquel lejano 31 de agosto de 1991, en el que se colocara la piedra basal del futuro complejo educativo del Centro de Polivalente de Arte”, recuerdan los alumnos del centro de estudiantes en la carta.

Definido el proyecto, señalan que “comenzaron las polémicas, los reclamos de los padres y las infaltables promesas incumplidas”, hacia 1999. En 2003, indican que se solicitó al Municipio que “se pusiera al frente del reclamo”, hubo un único oferente -la empresa Mencué-, pero la licitación no prosperó.

En 2004 mencionan a la empresa Merli SA, que comenzó las obras en agosto de ese año. El primer módulo de dos plantas se terminó a fines de 2005 -recuerdan-, pero fue recién habilitado en marzo de 2006.  Una vez más, señalan que “a fines de ese año ya se hablaba de la paralización de las obras y reaparecían los reclamos”.

Hacia fines de 2008, informan que “la obra no avanzaba y en diciembre de 2009 se realizó una apertura de sobres, y se contrató a la empresa Vitruvius SRL, que en enero de 2011 comenzó con las obras, pero el 16 de abril de ese año se anunció la rescisión del contrato con dicha empresa y un nuevo llamado a licitación para el 5 de junio de 2011”.

“Se hizo cargo de la terminación de la segunda etapa la empresa Luen SA, con sede en la ciudad de La Plata, quien a fines de 2011 no daba signos de proseguir con las obras y motivaba a nuevos reclamos de padres y cooperadores”, se lamentan.

“Durante 2012 -continúan- los representantes de esta empresa y autoridades del Gobierno provincial anunciaban que al cerrar ese año estaría finalizada la obra y se iniciaría el ciclo lectivo 2013 en el nuevo edificio. Obviamente nada de esto ocurrió. Siguieron las promesas, se reformuló el proyecto por parte de un arquitecto de Infraestructura, quien no tuvo en cuenta las mínimas necesidades en cuanto al número de aulas y espacios necesarios, ya que no había tenido en cuenta que era un establecimiento educativo con doble escolaridad y con aulas talleres, lo que provocó una nueva reformulación del proyecto; se presupuestó, llegándose a un nuevo acuerdo con Luen SA para proseguir con las obras”.

En otro párrafo, critican que “naturalmente, y como era de esperar, la constructora mencionada nunca retomó la construcción, pese a que los representantes de la firma ratificaron su continuidad en noviembre de 2012, motivando el envío de nuevas intimaciones para la rescisión del contrato”.

Así, expresan: “Llegamos al día de hoy, en el que se cruzan intimaciones y cartas, entre Infraestructura, a través de esta cooperadora, y la empresa Luen SA, pidiendo la rescisión del contrato y reclamando el pago de certificados de obra que impiden, “aparentemente”, la apertura de un nuevo proceso licitatorio, no obstante las promesas de los funcionarios involucrados que siguen haciendo declaraciones, como si nada hubiera ocurrido”. 

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