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Poker: Leonardo Lisi, el as del club Tandil

El ex futbolista se abocó de lleno al poker y se convirtió en profesional. Fue octavo en la primera fecha del Circuito Argentino. Es el primer debutante en integrar una mesa final. Escribe Fernando Izquierdo para La Vidriera (fernandoizquierdo@hotmail.com).

Hace cinco años, Leonardo Lisi comenzaba a jugar al poker, seguramente sin imaginar ni remotamente que en tan poco tiempo llegaría a “codearse” con los máximos exponentes nacionales de este deporte (actualmente se lo considera como tal).

Lógicamente, el comienzo fue por hobby, entre amigos. Pero paulatinamente, el ex futbolista de Santamarina (Argentino B 2002/03) y Gimnasia fue descubriendo que contaba con cierta facilidad y comenzó a capacitarse en pos de ir potenciando su nivel.

Hoy, Lisi cuenta que le dedica alrededor de ocho horas diarias al poker y que permanentemente se encuentra a la expectativa de detalles que puedan elevar  su juego.

Logrando una evolución inesperada para él, 2012 lo encontró campeón del torneo anual disputado en Mar del Plata.

Y días atrás, en una actuación consagratoria, logró clasificarse a la mesa final de la primera fecha del Circuito Argentino de Poker 2013, disputada en el casino de Puerto Madero, en Capital Federal.

El tandilense cerró su brillante producción de cuatro días con un octavo puesto, siendo eliminado por Federico Núñez, a la postre el vencedor.

Con la satisfacción aún a cuestas y a la espera de lo que será la segunda fecha (del 25 al 27 de mayo en Santa Rosa), Lisi le contó sus sensaciones a La Vidriera:

“Ya el hecho de haber quedado entre los mejores 108 no lo podía creer, estaba muy contento. A esa altura, había dejado en el camino a gente que veo jugar por internet, que sigo cuando van a jugar torneos latinoamericanos o mundiales. Me tocó compartir una mesa con tipos que han escrito libros que yo leo, como Morales o Pano, no entendía nada”.

-¿Hubo un momento puntual en que dejaron de catalogarte como un aficionado y pasaste a ser un profesional?

-El circuito mismo te va viendo como un profesional, ellos mismos te lo dicen, no es que oficialmente en algún lado figurás de esa manera. He tenido la suerte de cobrar en cinco de los últimos seis torneos en los que participé y en tres de ellos llegué a la mesa final. A mí me da exactamente lo mismo que me cataloguen como profesional, a otros jugadores los cambia porque eso les trae sponsors.

-Tampoco es que lo hacés meramente por hobby.

-Seguro, juego entre seis y ocho horas por día, leo para saber si aparecen novedades e incluso tengo la idea de prepararme con un entrenador para asimilar algunas cosas que me faltan, sobre todo las vinculadas al lenguaje corporal.

-¿Esa faceta es la que te está faltando desarrollar?

-En parte, sí. He logrado que los rivales no puedan “leerme”, pero todavía no logro “leerlos” a ellos, algo que es una ventaja enorme.

-¿Suele haber rasgos inequívocos que delatan tus cartas?

-Claro, si no estás entrenado. Pasa sobre todo con los jugadores “fish” (principiantes). Cuando recibís un par de ases, se te dilatan las pupilas y se te mueve el hombro derecho, es como que tenés un shock de adrenalina.

-De ahí, la utilización de los lentes negros.

-Sí, algunos los usan, pero a veces no te conviene porque te impide leer bien al rival. Si sabés controlarte y no hacer gestos, no te hacen falta.

-¿Cuánto hace que jugás?

-Cinco años. En un nivel “re contra” amateur, veía que instintivamente andaba bien y que cuando jugaba con amigos ganaba habitualmente.

-Es decir, llegaste muy rápido al nivel profesional.

-Sí, nunca se da que sea así. Cuando me hicieron la nota para la televisión me dijeron que soy el primero en llegar a una mesa final en su debut en una fecha del circuito argentino.

-Y antes, el título en Mar del Plata.

-Claro, fue un torneo a cinco fechas, con más de 500 jugadores. Fue mi primera competencia grande en el poker. Es algo especial, porque hay gente que está toda una vida jugando y no llega a ganar nada. Y a mí se me dio en la primera vez. Después de ganar en Mar del Plata decidí descansar unos meses y volver en Puerto Madero.

La experiencia en Puerto Madero

“En un momento llegué a estar segundo en fichas, quedando 16 jugadores. Imaginate que en ese momento estaba muy satisfecho, mi objetivo era llegar al segundo día para sumar buenos puntos para la general del año y así progresar en mi búsqueda de terminar 2013 entre los 30 mejores de Argentina. Cuando vi que alcancé el cuarto día me propuse llegar a cobrar (lo hacen los mejores 45). Después pensé en quedar entre los 20 y por último el sueño de la mesa final (la integran los 10 mejores del torneo)”.

-Y ahí la duda de arriesgar e ir por lo más grande o conservar para progresar un poco más.

-Exacto. Y elegí “plancharme”, esperar que se vayan eliminando y meterme en la mesa final. Me fui debilitando porque al no jugar iba perdiendo mis fichas al tener que poner las “ciegas” (cantidad de fichas que el jugador, esporádicamente, debe apostar de manera obligada). Decidí frenar todo y meterme en la mesa final. Los de elite se eliminan entre ellos porque van todos por el título.

-¿Cómo fue la jugada de tu eliminación?

-Me tocó un par de jotas y a Núñez uno de ases. Y las dos cartas salieron, por lo que ambos armamos una “pierna”. Si llegaba a ganar esa jugada, me acomodaba muy bien. Yo a esa altura ya estaba feliz por dónde había llegado. Y creo que tomé una buena decisión, me quedaban unas 250 mil fichas y la “ciega” grande estaba en 20 mil. En el momento en el que yo venía segundo, quienes estaban tercero, cuarto y quinto no llegaron a la mesa final.

-¿Eras un “don nadie” en esa mesa final?

-Aunque había jugadores de mayor renombre, la mayoría ya me conocía por haber sido campeón en Mar del Plata. Cuando hicieron la presentación para la televisión me anunciaron así, para ellos era un tipo que jugaba bien al poker. Por primera vez hubo una mujer en una mesa final de este circuito (Jesica Pogonza), una japonesa que vive en Argentina.

-¿Estuviste cerca de la eliminación antes de llegar a las instancias cumbres?

-Sí, en el nivel 2 casi quedé afuera, me quedaron nada más que 3.000 fichas (cada jugador comienza con 20.000), fue una hazaña, nadie podía entender cómo me levanté después de estar casi muerto. El primer día tuve que luchar muchísimo para clasificar. Mi estilo de juego es fácil de aplicar cuando tenés muchas fichas, pero cuando te quedan pocas se te complica porque tenés que empezar a jugar una mayor cantidad de manos que las que jugás habitualmente. A veces enfrentar a los principiantes te quema la cabeza, nadie quiere perder con un amateur, pero puede pasar.

-¿Padecés el tema de los nervios?

-Sí, se viven situaciones tensas. Por ejemplo, cuando estás cerca de quedar entre los mejores 45, que son los que cobran, o cuando está por armarse la mesa final. En esos momentos todos están atentos y muy pendientes de la información que te van dando.

 

El entrenamiento

-Por el tiempo que le dedicás, el poker es literalmente un trabajo para vos.

-Todos los días juego entre seis y ocho horas, también leo. Es necesario para estar en un buen nivel, la primera vez que fui a jugar afuera (a fines de 2011 en Mar del Plata) me di cuenta de que estaba muy lejos de los buenos, como si me pusiera a jugar al fútbol al lado de Messi. Había entrenado un montón, pero me di cuenta de que si no lo hacía como debía no iba a llegar a nada. Fui trabajando más duro y muchos me preguntaban si estaba seguro de lo que hacía, yo estaba plenamente convencido de que me iba a ir bien, producto del esfuerzo, no de algo azaroso. También pienso en hacer un curso de matemáticas, al ser un juego totalmente ligado a ellas.

-¿En qué facetas trabajás?

-Al juego lo divido en tres partes. Una es la estratégica, ver con qué cartas entrar, con cuáles podés subir una apuesta, con cuáles no y demás. Otra es la del lenguaje corporal, tanto el de uno como el de los rivales, es clave no delatar tus cartas y poder leer lo que tiene el rival. Y después la parte psicológica, en la mesa se habla mucho entre mano y mano. Para mí el poker se divide así: juego, lenguaje corporal y psicología.

-¿Y qué estilo de juego es el tuyo?

-Soy un jugador tight, participo en pocas manos. De veinte debo jugar una o dos, depende de cómo se dé el juego. Es difícil ser tight porque no te podés equivocar, ya que jugás poco. Donde le erraste, quedaste afuera. También este estilo te demanda que en algunas manos tenés que salir a mentir y así conseguir fichas, sino no te alcanza. Suelo entrar con cartas pésimas, pero antes ya armé la mano en mi cabeza para “robar” fichas. Me propongo que con esas cartas tengo que mentir y las juego como si tuviera un par de ases o de Q.

-¿Cuánto de azar y cuánto de virtud del jugador hay en el poker a tu entender?

-Está comprobado que en torneos que duran tres o más días hay sólo un 20 por ciento de suerte. Si te sentás a jugar tres horas con tus amigos, se invierte, y de azar será un 80%, sólo un 20 del nivel de los jugadores.

-Y jugando con tus amigos, que son amateurs, ¿podés llegar a perder?

-Ya no juego con ellos, si lo hiciera podría perder tranquilamente y cualquiera podría ganar. Pero si jugamos un torneo de tres días, seguramente no me ganen. Pasa en los torneos, los principiantes no tienen ninguna chance, por algo en la mesa final están siempre las mismas caras.

-Básicamente, ¿con qué fines te dedicás a esto?

-Lo hago por placer y por buscar la gloria. El poker me ha dado mucho dinero y obviamente es algo que me pone contento, pero tampoco vivo de esto, yo tengo otro trabajo, soy propietario de canchas de fútbol de césped sintético.

-¿Y te has trazado algún objetivo en particular?

-Quiero jugar dentro de cinco años el Mundial, que se disputa en Las Vegas. Después se verá, yo no creía que este año iba a estar jugando el Circuito Argentino, pensaba hacerlo el próximo. Pero todo se adelantó cuando gané el torneo en Mar del Plata. Para este año tenía planeado jugar otro tipo de torneos, en los cuales la cantidad de profesionales no supere el 20 o el 25 por ciento.

Sociedad

A contramano de lo que ocurre con otros jugadores, Lisi ha optado por eludir las ofertas de sponsorización y ser parte de una “sociedad” muy particular. Así lo relata:

“Tengo dos amigos con los que soy socio en las canchas de fútbol 5, y ellos me han dado una mano muy grande cuando tuve que jugar al poker y descuidar un poco mi trabajo. De hecho, cuando se inauguraba una cancha que instalamos en Pergamino yo estaba jugando la final en Mar del Plata y ellos se ocuparon de todo. Así que creamos una sociedad entre los tres y compartimos el dinero que gano con el poker. Ellos, además, me acompañan a todos los viajes, yo juego pero la ganancia es para todos y entre todos pagamos las inscripciones. Tampoco los grandes profesionales tienen sponsors o representantes, en un comienzo quizá los tienen pero ya después no les conviene, porque tendrían que resignar dinero. Un sponsor te paga los gastos, pero después se queda con un 60 o 65% de lo que ganás”.

El sueño de Las Vegas

-El año pasado presenciaste la pelea de “Maravilla” Martínez ante Chávez, en Las Vegas, que es la meca del juego.

-Sí, recorrí los casinos y es algo monstruoso, todo un barrio lleno de casinos.

-¿Una tentación?

-No tanto, jugué un poco un día para despuntar el vicio y gané unos pesos. Pero sólo un rato, porque no había ido para eso. La idea era pasar unos días de vacaciones con mis amigos, sé que algún día voy a ir solamente a jugar. Aparte yo, cuando voy a jugar, me dedico sólo a eso. Voy del hotel al casino y vuelvo, no soy de salir y hacer otras cosas, me gusta estar enfocado.

-¿Cómo fue la experiencia de ver semejante pelea?

-Increíble. Amo el boxeo y tengo una enorme admiración por “Maravilla” Martínez, por el nivel de deportista que tiene pero también por lo que es como persona. Cuando uno va al exterior se da cuenta de lo mal visto que está el argentino. Pero “Maravilla” nos representa muy bien. También voy a ir a verlo en Vélez contra Murray.

Referentes

En la búsqueda de grandes exponentes del poker, Lisi cree que “a nivel mundial, Phil Ivey es único. Entre los mejores se maneja mucho dinero, son multimillonarios, quizá por encima de un Federer. Calculá que al ganador del Mundial se lo premió con 8 millones de dólares”.

-¿Y en Argentina?

-El campeón es Iván Luca, aunque en esta primera fecha del circuito le fue mal, estuvo alrededor del puesto 170. Pero es obvio que en el resto del año se va a recuperar. Igual, el mejor jugador del país para mí está entre “Nacho” Barbero y Sala.

-¿Cómo te ubicarías vos?

-Es difícil darte una posición, pero lo que tengo claro es que puedo enfrentarme de igual a igual con cualquiera en Argentina, desde el primer profesional hasta el último. Y sé que he tenido una evolución más rápida de lo habitual, no es que lo digo solamente yo.

El calendario

Tras la primera fecha, realizada en Puerto Madero, el Circuito Argentino de Poker tendrá su continuidad en Santa Rosa, del 25 al 27 de mayo.

Luego, hará escala en la ciudad entrerriana de Victoria (29 de junio al 1º de julio), Neuquén (17 al 19 de agosto), Rosario (20 al 23 de septiembre), Trelew (26 al 28 de octubre) y nuevamente Rosario (6 al 9 de diciembre). 

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