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Racing ve a «Papá Michel» y llora…

Santamarina la remó con uno menos mucho tiempo, igualó 2=2 y en el Gral. San Martín lo remata. El Cabezón Michel los tiene de nietos a los olavarrienses…

Leamos la crónica de Fernando Uranga, para El Eco de Tandil:

Santamarina sacó adelante un partido caliente, rescató un valioso 2-2 frente a Racing de Olavarría y quedó más cerca de meterse entre los cuatro equipos que seguirán en carrera rumbo a la Promoción con un rival de la B Nacional. El aurinegro remontó dos veces un resultado adverso y jugó toda la segunda etapa en inferioridad numérica, por la expulsión de Iván Agudiak, autor del 1-1 parcial con el cual terminó el primer tiempo. Sin embargo, encontró el resultado definitivo en una definición de Martín Michel, cuyo ingreso fue importante al igual que el de Cristian Zárate.

Para lograr la clasificación, a los tandilenses les alcanzará con otra igualdad en la revancha, a disputarse el jueves en el estadio San Martín, ya que cuentan con ventaja deportiva por haber cumplido mejor campaña en el endecagonal.

Desde su situación de mayor incomodidad, por numerosos lesionados y suspendidos, el equipo olavarriense se mostró combativo y apeló al despliegue como su mejor arma. Por cada casaca amarilla y negra aparecían dos o tres verdes en la disputa de la pelota.

Santamarina se sintió muy incómodo y le costó sostenerse en la tenencia del balón, que nunca salió bien jugado desde el fondo. La noche no permitía sutilezas y los defensores se conformaron con alejarlo de su posición como fuera. El sufrimiento se reflejó a los 5 minutos, cuando un centro de Vitale no fue aprovechado por Brandán, quien no alcanzó a controlar en inmejorable posición.

El ritmo impuesto por los locales se extendió durante un cuarto de hora. Luego, pareció equilibrarse el juego en mitad de cancha, justo cuando llegó el 1-0. Lo concretó Piecenti, capturando un rebote a pocos metros de la medialuna y despachando un bombazo que se metió por encima de Bertoya.

La lesión de Bocchino (cayó mal y sufrió luxación en uno de sus codos) trastocó los planes del local. Perdió una pieza importante en el fondo y Nasello se retrasó para cumplir esa función.

Si hay goles más oportunos que otros, el 1-1 logrado por Agudiak pareció ser de aquellos. Porque llegó en el segundo minuto de tiempo agregado, cuando llegar a vestuarios en desventaja era lo más lógico. Acosta clarificó todo en el medio, Agudiak ganó con el cuerpo y cruzó un derechazo que dejó sin posibilidades a Torresagasti. La alegría no fue completa para el medanense, ya que ni bien terminó el primer tiempo fue expulsado por una supuesta agresión a Valente. La situación precedió a empujones, golpes varios y agresiones que no tuvieron sanción.

Diez contra once, Santamarina repitió en parte la imagen de la etapa inicial. Le costó progresar por los costados, en el fondo se conformaron con rechazar a donde fuera y la pelota siguió siendo maltratada. Racing no hizo mucho más, pero su estilo combativo se vio beneficiado por lo desprolijo del trámite. Además, Ragusa mandó al inquieto Brandán como volante por derecha, a Valente en el doble cinco con García Lorenzo y a Nasello por izquierda, quedando Piecenti y Berdún más adelantados.

En momentos por demás críticos, Acosta apareció con toda su jerarquía en la zona media. Bucci acompañó un poco más sobre la izquierda y el desarrollo fue un poco más favorable a la visita, al menos haciendo que no se notara la diferencia numérica.
Hasta que falló la pieza que rara vez falla. A Bertoya se le escapó la pelota en un corner de Berdún desde la derecha del ataque, y Brandán aprovechó para poner la cabeza y establecer el 2-1.

Entonces, otra vez se lució el impulso de un Racing que siempre va para adelante. Y nuevamente aparecieron los rechazos forzados con tal de no dejar que el rival progresara en ataque. Incluso, hubo una mano de Madrid con los brazos bien arriba, que el árbitro Gallo juzgó como casual.

Rebottaro mandó a la cancha a Michel y Zárate, por Ermini y el ésta vez apagado García. Y la apuesta dio el mejor resultado un rato después. Acosta buscó al cordobés y éste en profundidad al "Cabezón", que ratificó su condición de histórico verdugo de los olavarrienses, la que supo forjar desde lejanos tiempos en Grupo Universitario. Demoró un instante en acomodarse entre los centrales, pero su definición encontró un desvío en su marcador y se coló contra poste izquierdo.

En el ida y vuelta, Racing se mostró más ambicioso. Llenó de centros el área de Santamarina y tuvo su ocasión más clara en los pies de Brandán, cuya definición colocada encontró gran respuesta de Bertoya para enviar la pelota por encima del travesaño.

El final dejó conforme al aurinegro. Se encontró con un rival luchador y supo salir de la adversidad. El jueves, en casa, buscará liquidar la serie y pensar en objetivos mayores.

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