Está aquí
Home > Todo y Nada > “Ni sumisas ni devotas. Seamos libres, lindas y locas”

“Ni sumisas ni devotas. Seamos libres, lindas y locas”

(Galería de fotos). Naturalizar el silencio… para no pasar por alto.

Recorriendo las calles de Tandil en la mañana del 8 de marzo, no pude pasar por alto las inscripciones que aclamaban desde las paredes (ver en las fotos) por ellas, por nosotras, por cada mujer que queda subrogada por esta sociedad patriarcal a ser “objeto de”: objeto de un hombre, de un fiolo, de un prostituyente, de un estado que viola dándonos la espalda, obviando nuestros derechos, callando. 

Hoy, unos cuantos días después de aquella mañana, lo que más sorprende es que a ningún medio de comunicación le haya llamado la atención estas inscripciones, justo en esas paredes, justo ese día, el día donde el mundo conmemora a la mujer. 
 
Indudablemente la incomunicación da lugar al silencio, silencio que condena a las mujeres al mecanismo cultural de invisibilización. A una sociedad que “conoce” y en silencio condena. A nosotras, las mujeres, que en posición de lucha por la igualdad quedamos nuevamente relegadas a aquel lugar que, históricamente, la sociedad con sus acciones dictaminó.
 
Pero todo puede cambiar generando conciencia. Romper con los estigmas impuestos a la mujer es parte de una lucha y construcción colectiva. Todos podemos colaborar por una sociedad igualitaria. Podríamos empezar por dejar de ignorar esta realidad que subyace en la sociedad.

Deja un comentario

“Ni sumisas ni devotas. Seamos libres, lindas y locas”

(Galería de fotos). Naturalizar el silencio… para no pasar por alto.

Recorriendo las calles de Tandil en la mañana del 8 de marzo, no pude pasar por alto las inscripciones que aclamaban desde las paredes (ver en las fotos) por ellas, por nosotras, por cada mujer que queda subrogada por esta sociedad patriarcal a ser “objeto de”: objeto de un hombre, de un fiolo, de un prostituyente, de un estado que viola dándonos la espalda, obviando nuestros derechos, callando. 

Hoy, unos cuantos días después de aquella mañana, lo que más sorprende es que a ningún medio de comunicación le haya llamado la atención estas inscripciones, justo en esas paredes, justo ese día, el día donde el mundo conmemora a la mujer. 
 
Indudablemente la incomunicación da lugar al silencio, silencio que condena a las mujeres al mecanismo cultural de invisibilización. A una sociedad que “conoce” y en silencio condena. A nosotras, las mujeres, que en posición de lucha por la igualdad quedamos nuevamente relegadas a aquel lugar que, históricamente, la sociedad con sus acciones dictaminó.
 
Pero todo puede cambiar generando conciencia. Romper con los estigmas impuestos a la mujer es parte de una lucha y construcción colectiva. Todos podemos colaborar por una sociedad igualitaria. Podríamos empezar por dejar de ignorar esta realidad que subyace en la sociedad.

Deja un comentario

“Ni sumisas ni devotas. Seamos libres, lindas y locas”

(Galería de fotos). Naturalizar el silencio… para no pasar por alto.

Recorriendo las calles de Tandil en la mañana del 8 de marzo, no pude pasar por alto las inscripciones que aclamaban desde las paredes (ver en las fotos) por ellas, por nosotras, por cada mujer que queda subrogada por esta sociedad patriarcal a ser “objeto de”: objeto de un hombre, de un fiolo, de un prostituyente, de un estado que viola dándonos la espalda, obviando nuestros derechos, callando. 

Hoy, unos cuantos días después de aquella mañana, lo que más sorprende es que a ningún medio de comunicación le haya llamado la atención estas inscripciones, justo en esas paredes, justo ese día, el día donde el mundo conmemora a la mujer. 
 
Indudablemente la incomunicación da lugar al silencio, silencio que condena a las mujeres al mecanismo cultural de invisibilización. A una sociedad que “conoce” y en silencio condena. A nosotras, las mujeres, que en posición de lucha por la igualdad quedamos nuevamente relegadas a aquel lugar que, históricamente, la sociedad con sus acciones dictaminó.
 
Pero todo puede cambiar generando conciencia. Romper con los estigmas impuestos a la mujer es parte de una lucha y construcción colectiva. Todos podemos colaborar por una sociedad igualitaria. Podríamos empezar por dejar de ignorar esta realidad que subyace en la sociedad.

Deja un comentario

“Ni sumisas ni devotas. Seamos libres, lindas y locas”

(Galería de fotos). Naturalizar el silencio… para no pasar por alto.

Recorriendo las calles de Tandil en la mañana del 8 de marzo, no pude pasar por alto las inscripciones que aclamaban desde las paredes (ver en las fotos) por ellas, por nosotras, por cada mujer que queda subrogada por esta sociedad patriarcal a ser “objeto de”: objeto de un hombre, de un fiolo, de un prostituyente, de un estado que viola dándonos la espalda, obviando nuestros derechos, callando. 

Hoy, unos cuantos días después de aquella mañana, lo que más sorprende es que a ningún medio de comunicación le haya llamado la atención estas inscripciones, justo en esas paredes, justo ese día, el día donde el mundo conmemora a la mujer. 
 
Indudablemente la incomunicación da lugar al silencio, silencio que condena a las mujeres al mecanismo cultural de invisibilización. A una sociedad que “conoce” y en silencio condena. A nosotras, las mujeres, que en posición de lucha por la igualdad quedamos nuevamente relegadas a aquel lugar que, históricamente, la sociedad con sus acciones dictaminó.
 
Pero todo puede cambiar generando conciencia. Romper con los estigmas impuestos a la mujer es parte de una lucha y construcción colectiva. Todos podemos colaborar por una sociedad igualitaria. Podríamos empezar por dejar de ignorar esta realidad que subyace en la sociedad.

Deja un comentario

Top