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CLUB DEFENSA: «A LAS 22.30 NOS AVISAN QUE LA FIESTA NO VA»

Un positivo Miguel Calderón, presidente del club Defensa, dio su visión de la polémica fiesta de fin de año suspendida en El Eco de Tandil.

Finalmente, la polémica fiesta programada en la ciudad para recibir el Año Nuevo –Tandil Fest-, que se anunció a último momento como un casamiento, se suspendió pocas horas antes de que finalice el año por decisión de los organizadores, Gastón y Natalia Leveau.

Una de las voces que salió a pronunciarse tras el fracaso del evento fue Miguel Calderón, presidente del club Defensa Tandil, quien en diálogo con la radio de El Eco Multimedios, no tuvo demasiadas objeciones para con los organizadores y mentores de la fiesta.
Cerca de las 22 del último día de 2010, los rumores que comenzaron a circular sobre la posible cancelación del evento de fin de año en el club Defensa, se convirtieron posteriormente en una realidad.

“Esto es muy simple”, indicó en el inicio de la entrevista, para luego recapitular los acontecimientos: “Fueron al club los hermanos Leveau (Gastón y Natalia) diciendo que querían alquilar el local para una fiesta. Entonces les dijimos que volvieran al día siguiente, que íbamos a preguntar”.

Dado que la institución mantiene una “buena relación” con la Municipalidad, “fuimos a hablar con el secretario de Gobierno (Matías Civale) y le preguntamos qué posibilidad había de que el club Defensa le alquilara el local, cumpliendo con los requisitos correspondientes”, relató.

De ese encuentro, contó que el funcionario local “dijo que no había problema” y que “incluso era mejor que se hiciera en un lugar cerrado”.

Un adelanto y la posterior cancelación

Una vez que se consiguió el visto bueno por parte de las autoridades municipales, los representantes de la institución confeccionaron el contrato, que consistía en “alquilarle las instalaciones del club en 15 mil pesos, donde nosotros en la firma del contrato íbamos a recibir 5 mil pesos y antes de empezar la fiesta, nos iban a efectivizar el resto”, detalló Calderón.

El evento corría por cuenta de los organizadores, lo mismo que el permiso, según contó el presidente. “Nosotros fuimos a Bomberos, llevamos toda la papelería para cumplimentar el trámite. Eso estaba todo perfecto, no había ningún problema, tampoco con el Municipio”, aseguró el dirigente.

La suspensión

Luego, Calderón expuso que “simplemente, a las 22.30 me avisan que la fiesta no va y ahí terminó el tema” y aseguró que “la seña quedó en el club porque ellos usaron el gimnasio para ambientarlo”. El dinero restante correspondiente al alquiler de las instalaciones será evaluado con el asesor legar de la entidad de Rivadavia al 300.
En definitiva, “no estamos disconformes porque descubrimos que el club podía quedar lindo y eso nos sirve para posibles alquileres”.

Una vez que la noticia comenzó a circular por entre quienes decidieron asistir al evento, se dispuso en la puerta “gente de nosotros para explicar que habíamos alquilado el local y que no teníamos nada que ver. Dimos la cara en todo momento”, expuso.

El Eco de Tandil intentó reiteradamente en los últimos días contactarse con los hermanos Leveau, aunque ninguno de los llamados fue contestado. Según trascendió, por recomendación de sus abogados, decidieron no brindar declaraciones. Sin embargo, desde una de las tantas páginas de Facebook del evento, uno de los jóvenes encargados de la venta previa de entradas, dijo: “Nos ganaron”.
Los acontecimientos

Las tratativas comenzaron a mediados de año, cuando los organizadores elevaron el pedido de autorización al Municipio, que finalmente fue rechazada.

Cuando comenzó a cerrarse la búsqueda de un lugar adecuado donde llevar a cabo el evento, decidieron celebrar el enlace de “Gastón y Laura”, durante las primeras horas del 1 de enero de 2011 en un campo a 10 minutos del centro de la ciudad.

A los pocos días surgió una nueva alternativa: El club Defensa Tandil. Las conversaciones comenzaron a fin de mes y con ello el Municipio inició una serie de inspecciones previas a modo de anticipación, dada la cercanía de la fecha. Así, el foco se corrió de un campo en las afueras de la ciudad al gimnasio de club ubicado en avenida Rivadavia 351.
En el gimnasio del club se había logrado una total ambientación de las instalaciones mientras los responsables ultimaban detalles.

Si bien aún se desconocen los motivos que llevaron a tomar la determinación de cancelar la fiesta, las razones apuntarían a la falta de pago a proveedores de distintos servicios.

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