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SE VENDIAN TERRENOS PERO NUNCA CON DESTINO “FAMILIAR”

Un informe de El Eco de Tandil Devela las razones que utilizó el Concejo para vender y ceder espacios públicos a privados.

Los antecedentes versan sobre argumentos en beneficio del uso social, industrial, turístico y productivo de parcelas públicas. Pero poco o nada sobre excepcionalidades como las que desataron la polémica en abril, sobre la que ahora hablan los medios nacionales.

Además de las repercusiones que generó esta semana en medios nacionales, con intervenciones del intendente Miguel Lunghi y el presidente del Concejo Deliberante Marcos Nicolini, desde el Legislativo dieron a conocer al menos 26 antecedentes desde el año 1988 en relación a cesiones y ventas de espacios públicos a privados, particulares o colectivos.

Si bien desde la Legislatura ahora se dieron a conocer desafectaciones sancionadas desde 1988 a esta parte, esta Redacción inclusive encontró antecedentes que datan de períodos en el Concejo que se remontan a los primeros años tras la recuperación democrática.

Por eso, más allá de la habitual disputa entre justicialistas y radicales en torno a quiénes tomaron decisiones que, de acuerdo a esos mismos antecedentes han logrado mayoría o unanimidad, convendría reparar no tanto en los nombres propios sino en las razones que se consideraron para ceder espacios de todos para usufructo social o privado.

En 1988, desde el Consejo se decidió desafectar y directamente transferir una parcela a privados porque la destinarían “a su integración con otras parcelas de su propiedad donde funcionará un establecimiento hotelero o complejo habitacional multifamiliar”, como razón de esa determinación.
Al año siguiente, en 1989, los antecedentes indican que los legisladores también cedieron directamente espacio público para que un privado pudiera destinar “lo transferido a la construcción de un establecimiento de hotelería tipo motel, de categoría no inferior a una estrella”.
También durante ese mismo año se concretó otra cesión a particulares porque destinarían “dicho inmueble a su integración con otras parcelas de su propiedad donde funcionará un establecimiento hotelero o complejo habitacional multifamiliar”.

Ya en 1990, una transferencia de espacio fue autorizada porque “la firma adquiriente del dominio de las fracciones mencionadas destinará las mismas a su integración con otras parcelas de su propiedad, en las cuales funcionará un cementerio privado”.

Ese mismo año se adoptó otra decisión similar por una ampliación de tipo industrial. “La firma destinará el inmueble transferido a otras parcelas de su propiedad donde funciona un establecimiento industrial” se argumentó, según la ordenanza que oficialmente se dio a conocer ahora.

Además de emprendimientos productivos, las cesiones se concretaron en beneficio de iniciativas sociales. En 1991 se produjo otra desafectación de espacio público hacia un club, exclusivamente, para “la ampliación de su campo de deportes”.

Posteriormente, en 1992, se hizo lo propio hacia una entidad sectorial local, que destinó el espacio público cedido a “la implementación del mercado concentrador y feria y remate de ganado”.

Durante el siguiente ejercicio, 1993, se concretó una venta de parcelas públicas, en beneficio del desarrollo de un barrio privado, cuyo usufructo fue destinado a “la implementación y construcción de circuitos turísticos”.

También en 1994 se concretó una transferencia mediante la venta a una empresa que destinó esa fracción “a la ampliación del establecimiento industrial de elaboración de chacinados de su propiedad”.
En 1996 se produjo una permutación de parcelas públicas por privadas para que avance un “emprendimiento habitacional” de interés para otro particular. Ese mismo año otra de las razones usadas para vender parcelas públicas fue permitirle a una empresa “la instalación de una planta de silos para el acopio de cereales”.

Antecedentes de la última década

Ya en 2001 se registran al menos dos antecedentes, en uno de ellos se le vendió varias “calles interiores” a un emprendimiento hotelero privado, aunque en estos casos no son explicitadas las razones, al menos en la letra de cada ordenanza en cuestión. También en 2002 se produjeron dos decisiones similares, según la información que dio a conocer el Concejo Deliberante.

Respecto a lo explícito de las decisiones adoptadas, resulta de la lectura de las ordenanzas que mientras durante las décadas del 80 y 90 se comunica en algún artículo el destino de la cesión o venta, lo que grafica el argumento que origina la solicitud de privados, ese dato prácticamente desaparece desde 2000 a la fecha. O aparece en contados casos.

En 2005, se benefició a un colegio privado con la transferencia, aunque en la misma ordenanza se advirtió que “en caso de que la razón social beneficiaria diera de baja los servicios educativos de orden privado que desarrolla (…) deberá reintegrarse al dominio municipal”.

Al año siguiente, en 2006, se registraron dos antecedentes más; en 2007 uno y en 2010 el que desató la polémica de abril, que ahora fue retomada por medios nacionales, debido a la popularidad nacional del privado beneficiado –el tenista Juan Martín Del Potro- con la medida adoptada desde el Concejo.

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